Si hay un ejemplo contemporáneo de cómo la visión y la audacia pueden transformar una industria tradicional en Chihuahua, es el de Óscar Eugenio Baeza Fares, fundador y presidente de Grupo Bafar. Nacido en 1960 en la ciudad de Chihuahua, Baeza creció entre la cultura del rancho familiar y una sólida formación académica binacional. Su trayectoria es especialmente inspiradora: renunció a un empleo estable para perseguir una oportunidad de negocio que pocos vislumbraba, convirtiendo un pequeño emprendimiento cárnico en uno de los conglomerados agroalimentarios más grandes de México. Forbes México bien podría contar su historia como la del empresario que pasó de vender carne en cajitas a liderar un imperio exportador, siempre fiel a sus raíces chihuahuenses.
Emprendimiento desde cero: En 1983, con apenas 23 años, Eugenio Baeza identificó un nicho inesperado: la demanda de carne de calidad entre trabajadores foráneos de la planta Ford en Chihuahua, descubrió que podía ganar tanto dinero distribuyendo cortes de carne premium como en su trabajo de ingeniero, por lo que decidió renunciar a Ford y fundar su propia empresa cárnica, sentando las bases de Grupo Bafar. Aquella decisión temeraria marcó el inicio de Abastecedora del Norte (1983) y luego Carnes Selectas Baeza (1987), antecedentes directos de Bafar.
• Liderazgo y crecimiento sostenido: A partir de ese modesto arranque, Baeza construyó una empresa próspera que hoy emplea a más de 12 mil colaboradores en todo México, con más de 40 años de operaciones exitosas. Bafar amplió su portafolio a más de 50 marcas de carnes frías, embutidos y productos alimenticios, lanzando conceptos innovadores de comercialización como la cadena de tiendas CarneMart y la línea de cortes BIF. Bajo su liderazgo, el grupo implementó estándares de calidad de clase mundial y agresivas estrategias de mercadotecnia, posicionándose entre las empresas alimentarias más sólidas del país.
• Adaptación ante los retos: No todo fue camino fácil. En los años 80, México ingresó al GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio), abriendo el mercado a productos extranjeros. Este cambio amenazó el modelo inicial de Bafar de solo empacar y vender cortes frescos. Lejos de amedrentar, Baeza replanteó su estrategia e incursionó en la producción de carnes frías y embutidos, agregando valor a la materia prima local.
Gracias a esa pivotaje oportuno, el grupo no solo sobrevivió a la nueva competencia internacional sino que creció generando miles de empleos adicionales. Otra prueba de su resiliencia ocurrió al acometer adquisiciones importantes: Bafar compró marcas establecidas como Parma, Sabori y Campestre, apoyándose en financiamiento estratégico. De hecho, Carlos Slim le otorgó un crédito crucial que permitió a Bafar adquirir Parma e invertir en infraestructura capaz de procesar 15,800 toneladas anuales de carne. Estas decisiones audaces reflejan la confianza que Baeza supo ganarse entre los titanes empresariales de México.
Diversificación e impacto regional: La visión de Eugenio Baeza trasciende la industria alimentaria. Ha incursionado en sectores afines como la panificación y alimentos congelados. y extendió sus inversiones al sector inmobiliario con la creación de un fideicomiso (Fibra Nova) dedicado a bienes raíces comerciales. Grupo Bafar, originado en Chihuahua, se proyecta hoy a nivel nacional e internacional, exportando a varios países. Este crecimiento ha significado un gran impacto económico para Chihuahua, al consolidar en el estado un hub agroindustrial que integra desde la producción ganadera hasta la distribución comercial. Además, Baeza ha contribuido al desarrollo social: bajo su guía, el grupo estableció el Complejo Agroindustrial La Piedad en Michoacán, generando empleos en comunidades rurales, y realiza constantes programas de apoyo alimentario en poblaciones vulnerables (lo que le ha valido reconocimientos como empresa socialmente responsable).
Cultura empresarial y legado: Como líder, Eugenio Baeza es reconocido por impulsar una cultura de innovación, calidad y capital humano. Ha sido nombrado entre los 300 empresarios más influyentes de México y brevemente sirvió como Presidente Municipal interino de Chihuahua en 2015-2016, un gesto de compromiso cívico con su ciudad natal. En sus propias palabras, Baeza compara el aprovechar oportunidades con lanzar un lazo al vuelo: “todos tenemos una soga con una lazada… las oportunidades vienen pasando enfrente, cuando lo tiras y se agarra, pues agárrate” .
Este mantra define su estilo de liderazgo optimista y arrojado, que inspira a nuevas generaciones de emprendedores chihuahuenses a pensar en grande sin miedo al fracaso.
Desarrollo de la historia: Eugenio Baeza Fares creció inmerso en la tradición ganadera de Chihuahua, aprendiendo desde niño el valor del trabajo en el rancho familiar. Sin embargo, su ambición siempre fue más allá de lo convencional. De joven soñaba con ser trailero en Estados Unidos, anhelo que habla de su espíritu libre y emprendedor. Aunque sus padres lo hicieron volver tras graduarse en Administración y Economía en Nuevo México, ese ímpetu lo canalizó hacia los negocios familiares de carne. A inicios de los 80, al trabajar en la construcción de la planta Ford en Chihuahua, detectó una oportunidad única: la cultura del viernes de carne asada.
Los técnicos y directivos foráneos anhelaban cortes de res de alta calidad para sus parrilladas semanales, y Baeza se ofreció a conseguirles la mejor carne. Así nació Bafar: de un asador improvisado y un joven decidido a ser proveedor antes que empleado.
Con una pequeña camioneta, comenzó repartiendo carne local de excelente calidad tanto en colonias de lujo como de barrio. La demanda creció rápidamente gracias al voz a voz de sus satisfechos clientes. Pronto, Baeza dejó la seguridad de la nómina corporativa para dedicarse de lleno a su incipiente empresa. Esta valentía de renunciar a un sueldo fijo por perseguir un sueño define su carácter. Al poco tiempo, fundó una planta procesadora en Chihuahua capital, integrando procesos de empaque al vacío para prolongar la vida del producto, toda una innovación en la región en aquellos años.
Los grandes hitos de Bafar se forjaron enfrentando retos macroeconómicos: la apertura comercial de mediados de los 80 lo obligó a repensar el negocio. Baeza decidió que si la carne importada iba a inundar el mercado, él agregaría valor local convirtiéndola en jamones, salchichas y tocinos de receta propia. Esa adaptación estratégica salvó a Bafar de ser desplazado y, por el contrario, lo impulsó a expandirse. A lo largo de los 90 y 2000, compró compañías rivales y marcas tradicionales (Parma y Sabori, entre otras), consolidándose como un jugador nacional. Su estilo negociador quedó patente en la anécdota del crédito de Slim: con la confianza ganada, pudo tocar la puerta del hombre más rico de México para pedir financiamiento, y lo obtuvo en tiempo récord. Historias así alimentan el carácter casi legendario de Baeza en círculos empresariales.
Hoy en día, Grupo Bafar no solo es un gigante de embutidos, sino un ecosistema empresarial diversificado: desde granjas productoras de insumos, plantas de alimentos balanceados, fábricas de procesamiento, cadenas minoristas propias, hasta inversiones en bienes raíces. Chihuahua, gracias a la visión de Eugenio Baeza, se transformó en un centro agroindustrial de referencia. Industrias derivadas, proveedores locales, transportistas y comercios en el estado se han beneficiado del crecimiento de Bafar. Además, Baeza ha inculcado una fuerte responsabilidad social en su empresa, apoyando comedores comunitarios y la educación nutricional en comunidades rurales (lo que fue reconocido por Foro Forbes de Filantropía en ediciones recientes).
El legado de Eugenio Baeza Fares trasciende la empresa que fundó. Ha demostrado cómo un emprendedor chihuahuense puede competir a nivel global en una industria dominada por multinacionales, sin perder el arraigo local. Su historia inspira a creer que, con olfato para los negocios y valentía para tomar riesgos, es posible transformar la realidad económica de toda una región, tal como él lo hizo con Chihuahua en el mapa alimentario de México.

















