Cuando una tromba golpeó a Chihuahua hace más de tres décadas, un grupo de empresarios decidió que la reconstrucción no podía depender únicamente del gobierno. Lo que surgió de aquella crisis se convirtió en uno de los modelos de participación social más innovadores del país: la Fundación del Empresariado Chihuahuense (FECHAC).
Durante una entrevista en el programa Corazón del Norte, Emilia Meléndez, presidenta de FECHAC en la región de Chihuahua, explicó cómo esta institución ha logrado consolidarse como un puente entre el sector empresarial, las organizaciones civiles y el gobierno para impulsar proyectos que mejoran la calidad de vida de miles de familias.
La historia comenzó gracias a la visión de empresarios encabezados por Samuel Kalisch, quienes impulsaron una sobretasa al impuesto sobre nómina con un objetivo claro: destinar recursos a proyectos de impacto social. Con el tiempo, esta iniciativa evolucionó hasta convertirse en un modelo único en México.
“Lo más valioso es que las decisiones se toman de manera colegiada y apartidista”, explicó Meléndez. Esta autonomía permite que los recursos lleguen a proyectos enfocados en las personas y sus comunidades, dejando de lado intereses políticos o ideológicos.
Más allá de los indicadores económicos tradicionales, FECHAC mide el progreso a través de variables que impactan directamente el futuro de la sociedad, como el bienestar infantil y la reducción de la deserción escolar. La meta es romper los ciclos de pobreza que se heredan de generación en generación.
Actualmente, la fundación participa en proyectos de infraestructura educativa, como la construcción de techumbres en escuelas, además de impulsar programas enfocados en la salud integral de los jóvenes. Uno de ellos es Conecta Contigo, una estrategia que trabaja en la prevención del suicidio, la obesidad y el fortalecimiento de la salud emocional de estudiantes de secundaria, beneficiando a cerca de 20 mil jóvenes.
Sin embargo, Meléndez reconoce que los desafíos continúan. Entre los temas que más preocupan a la organización se encuentra la salud mental, particularmente entre hombres adultos de entre 25 y 42 años, así como la atención a la primera infancia. Para FECHAC, los primeros años de vida, incluso desde la gestación, representan una etapa decisiva para el desarrollo futuro de las personas.
Al hablar del futuro de Chihuahua, la presidenta de FECHAC resume su visión en un concepto: “prosperidad solidaria”. Una ciudad donde el crecimiento económico vaya acompañado de oportunidades para todos y donde el talento local encuentre las condiciones necesarias para desarrollarse sin tener que buscar oportunidades fuera del estado.
Como parte de las celebraciones por su 30 aniversario, FECHAC prepara el Fechac Fest, un evento que se realizará en septiembre y que busca acercar a la comunidad al trabajo que la fundación ha realizado durante tres décadas, fortaleciendo los lazos entre ciudadanía, organizaciones y sector empresarial.
Treinta años después de su creación, FECHAC continúa demostrando que cuando la iniciativa privada y la sociedad trabajan con un propósito común, los resultados pueden trascender generaciones.
