
Por el Dr. Pedro Rafael Ávila Cota, presidente del Colegio de Economistas de Chihuahua
La planeación nacional
El Plan México es una estrategia integral presentada por el Gobierno Federal en enero de 2025, diseñada para impulsar el desarrollo económico, social y ambiental del país. El Plan México tiene como objetivo principal posicionar a México entre las 10 economías más grandes del mundo para 2030. Para lograr esto, se establecieron varias metas ambiciosas, que incluyen, entre otras: Inversión: Aumentar la inversión al 25% del PIB y mantenerla por encima de este nivel hasta 2026, con un objetivo del 28% para 2030; Generación de Empleo: Crear 1.5 millones de nuevos empleos, especialmente en manufactura especializada y cadenas globales de valor; Sostenibilidad: Incrementar la proporción de energía limpia al 45% mediante inversiones en generación y distribución eléctrica, y ampliar la capacidad instalada de generación eléctrica en 20 mil Megawatts y una acción específica: El plan incluye un portafolio de inversiones de 277 mil millones de dólares que abarca 2 mil proyectos. Lo dispuesto en el Plan México es muy importante, ya que la inversión es la suma de los recursos que se utilizan para adquirir capital fijo con el fin de aumentar la producción y/o la productividad. Específicamente, es el componente del gasto que permite lograr mayores niveles de crecimiento y se divide en inversión pública e inversión privada.
Los datos duros
A este respecto, el Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) que proporciona información mensual que permite conocer el comportamiento de la inversión en activos fijos en el corto plazo y se integra por los bienes que se utilizan en el proceso productivo de manera continua durante más de un año y que están sujetos a derechos de propiedad. El IMFBCF señala cómo una parte del valor agregado bruto en la economía se invierte, en lugar de consumirse.
En ese sentido, el Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo publicado por el INEGI en el mes de junio del 2026, expresa lo siguiente: en su variación mensual al mes de marzo se presenta un incremento del 0.4%, pero en su variación anual se presenta un decremento de un -3.1 por ciento y si observamos la tendencia en el período comprendido desde diciembre del 2024, donde se registró un -3.5 por ciento, a marzo pasado, donde en los últimos 16 meses, se registraron seis datos con signo negativo, un registro mensual en 0.0% y el dato más alto fue de un 1.7%, en el mes de julio del 2025, pero al mes de agosto de ese mismo año se presentó una caída a un -2.8 por ciento.
Cabe señalar que, para el mes de abril de 2026, se presenta un incrementó notable de un 4.0 % de la inversión fija bruta, a tasa mensual, pero el Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP), que permite conocer la evolución del gasto que realizan los hogares en bienes y servicios de consumo, tanto de origen nacional como importado; presentó en abril de 2026 y con cifras desestacionalizadas un leve incremento de 0.1 % frente al mes previo y a tasa anual creció 2.1 por ciento, en términos reales (INEGI).
Por su parte, si nos enfocamos en la inversión como porcentaje del PIB, observamos una caída desde un 23.0% en el último trimestre del 2025 a un 21.2% en el primer trimestre del 2026, donde la tasa de crecimiento de la inversión pública creció un 6.7%y la privada cayó de un -1.5% a un -4.5 por ciento.
Negociaciones anuales del T–MEC
La determinación comunicada del equipo negociador del tratado de libre comercio de Estados Unidos, de no extender de inmediato la vigencia del tratado e iniciar una serie de revisiones anuales hasta lograr consensos y presumiblemente llegar hasta su expiración en el 2036, puede incidir en la prevalencia del ambiente de incertidumbre en la inversión y, por tanto, la continuidad de la ralentización del crecimiento económico del país.
Dr. Pedro Rafael Ávila Cota, presidente del Colegio de Economistas de Chihuahua