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La satisfacción de cambiar vidas

Ricardo Huerta durante una visita en la Sierra Tarahumara, destacando la reconstrucción de viviendas para familias afectadas por incendios forestales en Moris, Chihuahua.
Doce familias de Talayotes, en el municipio de Moris, recuperaron su hogar tras perderlo todo en un incendio forestal gracias a un proyecto de reconstrucción impulsado por el Gobierno del Estado.

Por Ricardo Huerta

Hace un par de años, en mis inicios de ser servidor público se me encomendó por instrucción de la Gobernadora Maru Campos y del entonces Director General de la Comisión de Vivienda en Chihuahua, Fernando Álvarez, la honrosa tarea de suministrar de casas a 12 familias que lo habían perdido todo a causa de un incendio natural forestal que se presentó en la comunidad de Talayotes, una comunidad de muy difícil acceso en las entrañas de la Sierra Tarahumara, en el municipio de Moris.

Ante eventualidades de este tipo el recurso es escaso, sin embargo se deben atender, sobre todo por tratarse de la pérdida del patrimonio, del techo y las paredes donde las familias necesitan estar resguardadas de las condiciones climáticas, de los peligros, de la naturaleza y para cumplir con su desarrollo integral. Así que nos pusimos manos a la obra para que volvieran a tener sus hogares lo más pronto posible. 

En primer lugar tuvimos que juntar a un equipo de arquitectos para diseñar lo que sería el proyecto arquitectónico de las 12 casas, tomando en cuenta las características del suelo, del tipo y calidad de los materiales, del espacio adecuado para el tamaño de cada familia y por supuesto cuidando que el presupuesto sea viable para su pronta construcción.

Al no contar, en ese momento, la Comisión de Vivienda con recurso destinado a la reconstrucción de casas, Fernando Álvarez y un servidor hicimos mancuerna para lograr obtenerlo de otras áreas del Gobierno del Estado, buscando siempre el cómo sí llevar a cabo la encomienda. Al final pudimos presentar el proyecto ante otras autoridades, como lo era el entonces Secretario de Gobierno, César Jáuregui, el Secretario de Hacienda y funcionarios que integraban la mesa del Consejo de Protección Civil Estatal. El proyecto gustó y el presupuesto destinado a las obras fue aprobado por unanimidad.

Meses después comenzaba la reconstrucción de las viviendas y una vez terminadas, su posterior entrega. Fernando ya se había convertido en el Secretario Particular de la Gobernadora.

Esta historia es poco contada, fue muy poco cubierta por los medios de comunicación y no se dio a conocer en los informes de trabajo del gobierno. Pero no era ese el objetivo, y tampoco lo hicimos para conseguir los aplausos fáciles. Su objetivo era devolver a esa gente sus hogares y que pudieran retomar sus vidas, acabar con ese sufrimiento que tenían. Ahora lo cuento para remarcar lo siguiente:

La satisfacción de ser servidor público y poder tener la honrosa oportunidad de mejorar la situación difícil en la que están muchos chihuahuenses es para mi una vocación, es el ejercicio del poder en su máxima expresión.

Hoy, quiero agradecer a Maru y a Fernando por la oportunidad que se me dio en poner mi granito de arena para que aquellas doce familias tengan piso, techo y paredes donde habitar. La recompensa siempre será la felicidad de los chihuahuenses y aspirar a tener más oportunidades de ayudar a cada vez más personas. Evitar el dolor evitable.

Mientras estemos al servicio de los chihuahuenses, pondré mi mayor esfuerzo para que cada acción, cada tarea, pequeña o compleja tenga la atención que se requiera y que sea llevada a cabo, con la prontitud y la eficiencia debidas.

Mi correo es jesushuertamx@gmail.com para recibir sus comentarios, estaré encantado de leerlos.

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