Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
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Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Desde las aulas técnicas de Chihuahua hasta un podio internacional en China, jóvenes mexicanos demostraron que la innovación, la disciplina y el trabajo en equipo pueden abrir puertas a nivel global.
Abandonó su país en busca de nuevas oportunidades y encontró en Chihuahua un ecosistema de capacitación, innovación y crecimiento que transformó su vida y hoy ayuda a impulsar la de miles más.
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