Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.
Una convocatoria internacional cambió el rumbo de una estudiante juarense. Su experiencia en Asia confirmó que la preparación y la perseverancia abren puertas en cualquier parte del mundo.
Entre más de 450 aspirantes, Héctor Alejandro Duarte Granillo logró una de las plazas para estudiar en Taiwán y descubrir de cerca cómo se construye el liderazgo tecnológico mundial.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Una llamada inesperada llevó a Gabriel Enrique Ojeda Carrillo hasta China. Ahí, con talento, programación y trabajo en equipo, ayudó a México a conquistar el oro mundial en robótica.
Lo que comenzó como una invitación a un curso de robótica terminó llevando a una joven de Chihuahua hasta China, donde ayudó a México a ganar una medalla de oro mundial.