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¿Por qué las ciudades exitosas se construyen en 50 años?

Mauricio Robles plantea que transformar una región requiere constancia, acuerdos y una visión compartida que trascienda generaciones.


El problema no es el futuro, es cómo lo estamos construyendo

Cuando se habla del futuro de Chihuahua, la conversación suele centrarse en la llegada de inversiones, nuevas plantas industriales, infraestructura o tecnología, para Mauricio Robles Salomón, presidente del Clúster de Automatización e Integración de Chihuahua, el verdadero desafío está en algo mucho más profundo: la capacidad de la sociedad para construir una visión compartida de largo plazo.

Durante años se ha debatido qué gobierno hizo más, qué administración dejó pendientes o qué proyecto quedó inconcluso pero para Robles, la pregunta más importante es otra: ¿qué estamos haciendo hoy para que Chihuahua sea una mejor ciudad dentro de 30, 50 o incluso 80 años?

La reflexión surge de una experiencia que suele compartir cuando visita la ciudad alemana de Würzburg. En uno de sus museos se observa una fotografía de cómo quedó la ciudad después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Prácticamente destruida. Ocho décadas después, el mismo lugar es considerado un referente de desarrollo, calidad de vida y planeación urbana.

La lección es sencilla pero poderosa: ninguna ciudad exitosa se construye pensando únicamente en el corto plazo.

FRASE
“Las ciudades exitosas no se hacen en seis años; se hacen en cincuenta”

La frase no es solamente una crítica a los ciclos políticos. Es una invitación a empresarios, gobiernos, universidades y ciudadanos a asumir la responsabilidad de construir el Chihuahua que quieren heredar.

Competitividad también significa calidad de vida

Con frecuencia se asocia la competitividad únicamente con indicadores económicos. Mauricio Robles plantea una visión mucho más amplia.

Una ciudad competitiva es aquella donde las personas pueden trasladarse eficientemente, acceder a oportunidades educativas, desarrollarse profesionalmente y disfrutar una buena calidad de vida.

Para él, la verdadera modernización de Chihuahua no pasa únicamente por instalar más tecnología en las fábricas. También implica construir ciudades donde las personas no pierdan horas en el tráfico, donde el transporte público sea funcional y donde exista una planeación urbana pensada para las siguientes generaciones.

La competitividad del siglo XXI ya no depende solamente de atraer empresas, depende de la capacidad de atraer y retener talento.

Los jóvenes más preparados buscan ciudades con movilidad eficiente, espacios públicos de calidad, oportunidades de desarrollo profesional y una comunidad que les permita construir un proyecto de vida.

Por ello, hablar de competitividad también significa hablar de bienestar. No basta con generar empleos. Es necesario construir entornos donde las personas quieran quedarse, crecer y formar una familia.

La colaboración sigue siendo la gran asignatura pendiente

Uno de los mensajes más reiterados por Mauricio Robles durante la entrevista fue la necesidad de fortalecer la cultura de colaboración y de generar las habilidades blandas.

A pesar de los avances que ha logrado Chihuahua en materia industrial y económica, todavía persiste una tendencia a trabajar de manera aislada. Empresas, organismos, universidades, asociaciones civiles y gobiernos suelen impulsar iniciativas valiosas, pero muchas veces sin conexión entre sí.

Para Robles Salomón, uno de los grandes retos de la región consiste en generar más espacios de diálogo y cooperación. Sentarse a tomar un café, compartir proyectos, identificar coincidencias y sumar esfuerzos que puedan generar resultados mucho más relevantes que trabajar de manera independiente.

FRASE
“La colaboración no significa pensar igual. Significa encontrar objetivos comunes”

Desde su perspectiva, la transformación de Chihuahua requiere que más personas se pregunten cómo pueden contribuir a los proyectos de otros y cómo otros pueden fortalecer los propios. La construcción de una región más fuerte depende de la capacidad de dejar atrás protagonismos individuales y apostar por soluciones colectivas.

La raíz del problema está en la cultura

La reflexión más profunda durante la entrevista tiene que ver con el origen de muchos de los desafíos que enfrenta la sociedad. Cuando se habla de inseguridad, desigualdad, falta de oportunidades o problemas sociales, normalmente la atención se concentra en las consecuencias. 

Mauricio Robles considera que pocas veces se aborda el problema de fondo. Utilizando una analogía sencilla, explica que muchas veces la sociedad se dedica a cortar las ramas del árbol esperando que el problema desaparezca pero la raíz permanece intacta.

Por ello insiste en que el desarrollo económico, la competitividad y la prosperidad no pueden construirse únicamente desde la inversión o la infraestructura. También requieren una transformación cultural.

Implican fortalecer valores, impulsar la educación, generar mejores oportunidades para los jóvenes y construir una ciudadanía más participativa y comprometida con su comunidad. Esa raíz, explica, tiene que ver con la infancia, la formación de las personas y la cultura que se transmite de generación en generación.

El Chihuahua que viene dependerá de las decisiones que tomemos hoy

Más allá de la automatización, la tecnología o la industria, la entrevista de Mauricio Robles deja una reflexión que trasciende cualquier sector económico. El futuro de Chihuahua no será producto de la casualidad.

Será consecuencia de la capacidad que tenga la sociedad para construir acuerdos, fortalecer el talento, impulsar la colaboración y pensar más allá de los próximos años.

Las regiones que hoy son referentes mundiales no llegaron ahí por una sola inversión ni por una administración exitosa. Llegaron porque miles de personas decidieron trabajar durante décadas por un objetivo común.

La pregunta que plantea Mauricio Robles sigue abierta para todos los sectores de la sociedad: ¿Qué tenemos que empezar a hacer hoy para que dentro de 50 años Chihuahua sea una ciudad ejemplo? La respuesta, probablemente, definirá el futuro de toda una generación.

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