spot_img
spot_img

¿Y si el Impuesto Sobre Nómina empezara a construir patrimonio para Chihuahua?

Por Jorge Cruz Camberos

Cada mes, miles de empresas en Chihuahua pagan Impuesto Sobre Nómina. El gobierno recauda y después construye una carretera, una obra hidráulica o infraestructura pública. Hasta ahí, todo normal pero vale la pena hacernos otra pregunta: ¿y si una pequeña parte de esos recursos pudiera algún día convertirse en patrimonio permanente de Chihuahua?

No otro impuesto. No una nueva caja del gobierno. Un fondo de inversión.

Quebec entendió algo hace décadas

El Fonds de solidarité FTQ reúne el ahorro voluntario de más de 828 mil personas y administra alrededor de 23,700 millones de dólares canadienses. Sólo en su último ejercicio invirtió cerca de 1,900 millones en la economía de Quebec.

Quebec tiene además a La Caisse, uno de los grandes inversionistas institucionales del mundo, con más de 517 mil millones de dólares canadienses en activos y más de 100 mil millones invertidos dentro de la propia provincia.

Son modelos distintos, pero comparten una lógica muy poderosa: una parte del capital que genera una región puede ayudar a financiar el futuro de esa misma región. Y ahí Chihuahua tiene una oportunidad interesante.

Nosotros ya tenemos cómo empezar

Chihuahua incrementó temporalmente en un punto porcentual el Impuesto Sobre Nómina durante dos años. La condición fue importante: esos recursos adicionales deben destinarse a inversión pública e infraestructura, no a gasto corriente. Eso demuestra algo. El sector empresarial está dispuesto a aportar más cuando existe un propósito claro. La siguiente conversación podría ser todavía más ambiciosa.

Cuando termine este esquema temporal, podríamos analizar que una pequeña parte del ISN se destine a un Fondo de Infraestructura y Desarrollo de Chihuahua pero no para gastarlo. Para capitalizarlo.

De gastar un peso a multiplicarlo

Ahí está la diferencia. Hoy el gobierno recauda un peso y normalmente lo ejerce una vez. Un fondo podría utilizar ese peso como capital semilla para atraer otros. Capital empresarial. Banca de desarrollo. Fondos institucionales. Inversionistas privados. Imagine un proyecto de infraestructura de mil millones de pesos. En lugar de que el gobierno aporte todo, el fondo podría poner una parte y atraer el resto. Un peso público podría movilizar dos, tres o cuatro pesos adicionales.

El recurso público dejaría de ser únicamente gasto. Se convertiría en palanca. ¿Para qué?. Agua. Energía. Infraestructura logística. Conectividad digital. Plantas de tratamiento. Parques industriales y agroindustriales. Generación eléctrica. Incluso capital para ayudar a crecer empresas locales estratégicas pero con una regla muy clara: esto no sería subsidio. Sería inversión. Los proyectos tendrían que generar ingresos, ahorros o retornos suficientes para recuperar el capital.

Los empresarios tendríamos que poner primero

Si queremos atraer capital hacia Chihuahua, quienes conocemos Chihuahua tendríamos que estar dispuestos a invertir primero. Gobierno pone capital semilla. Empresarios coinvierten. Después pueden entrar bancos de desarrollo, fondos institucionales y otros inversionistas.

Porque sería difícil pedirle a alguien de fuera que confíe en Chihuahua si nosotros mismos no estamos dispuestos a apostar por su futuro.

Blindarlo de la política

Aquí está también el mayor riesgo. Un fondo así puede convertirse en una herramienta extraordinaria. O en otra caja política. Por eso tendría que tener gobierno corporativo independiente, consejo técnico, auditorías externas, reglas públicas de inversión y absoluta transparencia.

El gobernador no debería decidir dónde se invierte. Ni los empresarios utilizarlo para rescatar malos negocios. Ni el Congreso convertirlo en una bolsa para repartir proyectos. Si un proyecto no genera valor, no entra. Así de sencillo.

De impuesto a patrimonio

Quizá deberíamos dejar de preguntarnos solamente: ¿qué obra vamos a construir este año?. Y empezar a preguntarnos: ¿qué patrimonio queremos construir durante los próximos treinta?. Porque si cada año una pequeña parte de los recursos destinados al desarrollo económico se capitalizara y reinvirtiera, Chihuahua podría construir con el tiempo un vehículo financiero propio.

Uno que sobreviva a las administraciones. Que genere rendimientos. Que reinvierta. Y que permita financiar proyectos cada vez mayores. Chihuahua debe seguir atrayendo inversión de fuera pero la siguiente etapa de nuestro desarrollo económico también debería consistir en algo más: aprender a acumular capital nosotros. ISN como capital semilla.

Empresarios como coinversionistas. Capital institucional como multiplicador. Y proyectos productivos como destino. Porque desarrollar Chihuahua no debería consistir solamente en atraer dinero de fuera. También deberíamos aprender a poner a trabajar mejor el dinero que ya generamos aquí. Que el ISN no solamente financie el Chihuahua de este año. Que empiece a construir el Chihuahua de los próximos treinta.

LEER MÁS: Chihuahua cayó al lugar 15, ¿qué nos pasó?

Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más relevantes sobre sector empresarial, desarrollo económico y tendencias que impactan a Chihuahua directamente en tu celular.

https://chat.whatsapp.com/FOAvVNy6aQSJ5ZiXDQqbw3?mode=gi_t

Posts Relacionados

Post Populares