El presidente de FEMIA destaca que la manufactura, el talento joven y la convergencia entre las industrias automotriz, electrónica y aeroespacial abren nuevas oportunidades para el desarrollo tecnológico de Chihuahua.
Chihuahua tiene una base industrial que puede llevarlo al siguiente nivel. La manufactura de calidad, la experiencia de sus empresas y el talento que se forma en sus instituciones educativas representan una plataforma para aprovechar las oportunidades de la industria aeroespacial, la movilidad autónoma y las nuevas tecnologías.
Así lo señaló Luis Manuel Azúa Sánchez, presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), durante una entrevista en la que habló sobre los retos y las oportunidades que enfrenta el sector, la evolución del nearshoring y la importancia de acercar a las nuevas generaciones a las industrias que están transformando el futuro.
Su visión apunta a una idea central: Chihuahua ya cuenta con capacidades industriales que pueden convertirse en el punto de partida para desarrollar nuevos productos, atraer proyectos y fortalecer la proveeduría nacional.
La manufactura de Chihuahua, una ventaja para atraer nuevas oportunidades
La llegada de inversiones y el crecimiento de la industria aeroespacial abren nuevas posibilidades para las empresas que buscan integrarse a cadenas de proveeduría de mayor especialización. Sin embargo, para Azúa Sánchez, una de las claves está en seguir fortaleciendo la relación entre las empresas tractoras y sus potenciales proveedores.
El presidente de FEMIA destacó que la promoción de las capacidades de las compañías mexicanas debe mantenerse de manera constante, tanto para impulsar la proveeduría local como para desarrollar componentes que respondan a las necesidades de las grandes empresas.
Aunque considera que todavía hay oportunidades por materializar, señaló que el desarrollo del sector contribuye a consolidar la confianza entre fabricantes y proveedores.
Para Chihuahua, esto representa una oportunidad para que las empresas locales fortalezcan sus capacidades, eleven sus estándares y encuentren nuevas formas de participar en una industria que demanda precisión, especialización y calidad.
El nearshoring evoluciona y la calidad se convierte en protagonista
El panorama del nearshoring está cambiando. De acuerdo con Azúa Sánchez, la incertidumbre relacionada con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa un factor que influye en las decisiones de inversión y en la dinámica de las cadenas de suministro.
Ante este escenario, el dirigente considera fundamental continuar demostrando las fortalezas que México ha construido a lo largo de los años.
La excelencia en manufactura, explicó, no se limita al sector aeroespacial: también está presente en las industrias automotriz, médica y electrónica. Esa experiencia representa una ventaja que puede ayudar a generar confianza entre los inversionistas y las empresas que buscan proveedores capaces de cumplir con altos estándares.
Más que depender únicamente de la relocalización de empresas, el reto consiste en consolidar una propuesta industrial basada en procesos confiables, productos de calidad y capacidades comprobadas.
Para Chihuahua, esto significa seguir construyendo sobre lo que ya sabe hacer bien y aprovechar esa experiencia para avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
El talento joven ya mira hacia las industrias del futuro
Uno de los aspectos que llamó la atención durante el encuentro fue la presencia de estudiantes interesados en las carreras aeroespaciales y automotrices.
Para Azúa Sánchez, acercar a los jóvenes a estas industrias es esencial, porque ellos serán quienes continúen desarrollando las capacidades tecnológicas del país.
El presidente de FEMIA destacó la importancia de que los estudiantes conozcan desde sus etapas de formación las posibilidades profesionales que existen en estos sectores y puedan visualizar un camino para construir su futuro.
Las prácticas profesionales, las residencias y los proyectos de colaboración entre empresas e instituciones educativas son parte de ese proceso: permiten conectar la preparación académica con las necesidades reales de la industria.
La invitación, señaló, es que las nuevas generaciones comiencen a reconocer el potencial de estas actividades y se involucren en ellas.
Para Chihuahua, fortalecer esta conexión puede contribuir a desarrollar talento especializado, acercar a los estudiantes al entorno productivo y preparar a más profesionales para participar en proyectos tecnológicos de alcance internacional.
De la industria aeroespacial a la movilidad autónoma: el siguiente paso
La convergencia entre las industrias automotriz, electrónica y aeroespacial también abre oportunidades en el desarrollo de tecnologías autónomas.
Azúa Sánchez explicó que la movilidad autónoma, tanto terrestre como aérea, ya es una realidad en la que diversas compañías están invirtiendo recursos para desarrollar nuevas soluciones.
Además, señaló que algunas plataformas en desarrollo contemplan diseños capaces de operar con tripulación o de manera autónoma, lo que refleja la importancia de integrar estas posibilidades desde las primeras etapas de diseño.
En este contexto, Chihuahua cuenta con una combinación de capacidades industriales que puede favorecer su participación en esta evolución tecnológica.
La experiencia automotriz, el conocimiento electrónico y el crecimiento aeroespacial forman una base que podría aprovecharse para explorar nuevas aplicaciones en vehículos autónomos, drones y aeronaves.
Para el dirigente de FEMIA, esta convergencia representa una evolución natural para una región que ha desarrollado experiencia en distintas industrias de alta especialización.
Chihuahua puede construir sobre lo que ya tiene
El futuro industrial no depende únicamente de atraer nuevas inversiones, sino también de aprovechar las capacidades existentes, fortalecer la proveeduría, preparar talento y avanzar hacia productos y procesos cada vez más especializados.
La visión compartida por Luis Manuel Azúa Sánchez coloca a Chihuahua ante una oportunidad para conectar su experiencia manufacturera con los avances tecnológicos que están redefiniendo la movilidad y la industria aeroespacial.
La clave está en convertir esa base industrial en nuevas capacidades, empresas más competitivas y oportunidades profesionales para las siguientes generaciones.
Chihuahua ya tiene experiencia en manufactura, talento en formación y una industria que sigue evolucionando. El siguiente paso es conectar esas fortalezas para participar en la tecnología que está construyendo el futuro.
Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más relevantes sobre sector empresarial, desarrollo económico y tendencias que impactan a Chihuahua directamente en tu celular.




