El debate ya no es si los autos chinos llegarán a Estados Unidos, sino cómo lo harán. Entre aranceles, política industrial y cambios en el mercado, el escenario apunta a una nueva jugada: producir localmente. Y ahí, México y Chihuahua tienen mucho en juego.
Los parques industriales se han convertido en el motor del crecimiento económico en Chihuahua, impulsando la inversión, el empleo y la competitividad del estado en el contexto del nearshoring.
La industria de Ciudad Juárez está en transformación: del transporte a la electrónica, aumentando la demanda de talento técnico y la necesidad de productividad, proveedores locales y competitividad basada en capacidad.
Estados Unidos no está en crisis, pero sí está cambiando su modelo económico, y ese ajuste ya empieza a impactar a México. Para estados exportadores como Chihuahua, adaptarse no es opcional: es la diferencia entre crecer o quedarse atrás.