La salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP revela una fractura en el bloque petrolero y anticipa un mercado energético más competitivo, volátil y estratégico a nivel global.
El T-MEC entra en una fase clave de revisión en medio de tensiones comerciales globales. Entre ajustes en reglas de origen, aranceles y estrategias de nearshoring, México y Estados Unidos redefinen su relación económica.
El debate ya no es si los autos chinos llegarán a Estados Unidos, sino cómo lo harán. Entre aranceles, política industrial y cambios en el mercado, el escenario apunta a una nueva jugada: producir localmente. Y ahí, México y Chihuahua tienen mucho en juego.
México encabeza el índice de desarrollo industrial entre economías emergentes, impulsado por su fortaleza manufacturera y exportadora. Sin embargo, el reto ahora es sostener ese liderazgo con innovación, infraestructura y desarrollo regional, donde estados como Chihuahua juegan un papel clave.