Cuando la inteligencia artificial llega antes que el sistema educativo

Related

Empresarios de verdad, no beneficiarios del poder

En México se ha confundido durante años al empresario que construye con el que vive del privilegio. Este artículo reflexiona sobre por qué el país necesita más empresarios que arriesguen, innoven y generen oportunidades reales, especialmente en Chihuahua.

“Corazón del Norte”: el nuevo podcast que busca contar el modelo de ciudad que inspira a México

El nuevo podcast Corazón del Norte arranca con Marco Bonilla hablando del presente y futuro de Chihuahua.

Lo que viene para Chihuahua: política, seguridad y poder económico

La más reciente columna de Martín Zermeño reúne temas clave para Chihuahua y México: el cierre de gestión de Jorge Cruz Camberos en DESEC, el endurecimiento de la estrategia antidrogas de Estados Unidos, el recuerdo de Ted Turner y su fascinación por las Barrancas del Cobre, además del proyecto espiritual y arquitectónico de la futura Basílica de Guadalupe en Chihuahua.

Menos clases, menos talento: el costo oculto para la competitividad de México

Mientras México busca atraer inversiones de alto valor con nearshoring, inteligencia artificial y manufactura avanzada, surge una pregunta incómoda: ¿cómo competir globalmente si se reduce el tiempo de aprendizaje? Jorge Cruz Camberos plantea que Chihuahua debe apostar por un “Pacto por el Talento” para fortalecer la educación, las habilidades técnicas y la formación de capital humano.

Vino chihuahuense: mucho potencial, demasiados impuestos

Chihuahua ya produce vino de calidad, tiene rutas, talento y turismo, pero enfrenta impuestos elevados y una falta de estrategia conjunta para consolidarse como potencia vitivinícola en México.

Share

Jorge Cruz Camberos

La inteligencia artificial no está “por llegar” a Chihuahua. Ya llegó.
Y lo más incómodo es que ya está desplazando empleos, no por aranceles, no por decisiones políticas externas, sino por algo más silencioso y profundo: la automatización ya es más barata, más rápida y más eficiente que muchos puestos tradicionales.

Los datos locales empiezan a reflejarlo. En 2025, el empleo formal en el estado de Chihuahua retrocedió. No fue una crisis comercial ni un colapso industrial. Fue un ajuste estructural: procesos que antes requerían personas hoy se resuelven con software, robots y sistemas inteligentes.

Un estudio reciente de Microsoft lo deja claro: los empleos más expuestos a la inteligencia artificial no son los manuales, sino los cognitivos repetitivos. En la primera línea de riesgo están los administrativos, capturistas de datos, asistentes contables, agentes de ventas tradicionales, atención a clientes, traductores, redactores básicos, periodistas de rutina y modelos educativos centrados en repetir contenidos.

No porque estas profesiones no sean valiosas, sino porque gran parte de sus tareas ya puede hacerlas una IA mejor, más rápido y sin descanso.

Aquí es donde el problema deja de ser tecnológico y se vuelve educativo.
En Chihuahua seguimos formando para memorizar, repetir y ejecutar instrucciones, justo cuando el mercado laboral está premiando lo contrario: criterio, pensamiento crítico, análisis y capacidad de decisión.

La inteligencia artificial no sustituye a quien piensa.
Sustituye a quien solo ejecuta procesos.

Si no corregimos el rumbo, el riesgo no es solo perder empleos, sino perder competitividad como región. No podemos aspirar a salarios más altos ni a desarrollo social si seguimos preparando talento para funciones que el mercado global ya está descartando.

El cambio que Chihuahua necesita no es cosmético. Es estructural.
Implica enseñar inglés funcional desde edades tempranas, pensamiento computacional, uso cotidiano de herramientas de IA en el aula y una educación técnica avanzada conectada con la industria real. Menos exámenes de memoria. Más resolución de problemas reales.

Pero la educación, por sí sola, no basta.

También tenemos que decidir qué tipo de empresas queremos atraer y cuáles debemos dejar de perseguir. Chihuahua no necesita más empleos repetitivos y frágiles frente a la automatización. Necesita destrabar y atraer centros de servicios compartidos, ingeniería y diseño industrial avanzado, automatización, robótica, mantenimiento especializado, data centers, logística inteligente y servicios tecnológicos.

Empresas que paguen por talento.
No por horas.

La discusión ya no es si la inteligencia artificial cambiará el empleo. Esa discusión terminó.
La verdadera pregunta es si Chihuahua va a anticiparse al futuro o si va a seguir reaccionando cuando el daño ya esté hecho.

De cara a 2027-2030, el reto es claro: formar talento que piense, atraer empresas que valoren ese talento y tomar decisiones hoy, no cuando el mercado ya decidió por nosotros.

El futuro no se improvisa.
Se diseña.