EU va por todo: no quiere revisar el T-MEC, quiere renegociarlo

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¿Revisión o renegociación? Para EU, no hay duda

Aunque oficialmente el T-MEC establece una “revisión técnica” cada seis años, Estados Unidos ya dejó claro que lo que planea para 2026 no será únicamente una revisión. Howard Lutnick, secretario de Comercio estadounidense, lo dijo sin rodeos: el presidente tiene toda la intención de renegociar el acuerdo comercial con México y Canadá. Y no se trata de ajustes menores, sino de cambiar las reglas del juego tal como las conocemos.

El T-MEC fue obra de Trump… y Trump quiere reescribirlo

El tratado actual fue impulsado en 2020 durante el primer mandato de Donald Trump, quien busca volver a la presidencia en las elecciones de noviembre de este año. Desde ya, su equipo lanza señales de que el T-MEC necesita ser “reformulado” para proteger los empleos en Estados Unidos. Según Lutnick, el plan es claro: impedir que sectores clave como el automotriz sigan operando en México o Canadá cuando, a su juicio, deberían estar en Michigan o en Ohio.

LEER MÁS: EE. UU. vs China: ¿Y México qué?

Lo que dice la cláusula y lo que Estados Unidos quiere hacer

El artículo 34.7 del T-MEC establece que cada seis años debe realizarse una revisión para evaluar el funcionamiento del tratado, pero esta revisión no implica, necesariamente, una renegociación formal. Modificar el tratado como tal requeriría que los Congresos de los tres países aprueben los nuevos términos.

Sin embargo, desde Washington ya se habla abiertamente de una renegociación, lo que pondría sobre la mesa temas como manufactura, reglas de origen, comercio digital, medio ambiente y más.

¿Y México y Canadá qué dicen?

Hasta ahora, ni México ni Canadá han respondido oficialmente a las declaraciones de Lutnick. Este posible giro anticipado en la relación comercial puede convertirse en un punto clave para los próximos años. Sobre todo porque el panorama político y económico en América del Norte podría cambiar radicalmente dependiendo del resultado electoral en Estados Unidos.

¿Por qué esto importa para Chihuahua y el norte del país?

Para estados como Chihuahua, fuertemente ligados a la manufactura, exportación y cadena de suministro con Estados Unidos, cualquier cambio en el T-MEC podría tener impactos directos. Desde la industria automotriz hasta la electrónica, cientos de empresas operan bajo las reglas actuales del tratado. Una renegociación implicaría incertidumbre para inversiones, empleos y desarrollo regional.

¿Nos preparamos o esperamos?

Lo que es claro es que Estados Unidos ya se adelantó con su postura. México necesita analizar cómo responderá, con qué estrategia y con qué actores. No es únicamente un asunto de política exterior, es un tema que afecta la economía diaria, la industria nacional y el futuro de millones de personas en la región fronteriza. ¿Estamos listos para una nueva ronda de negociaciones?