El T-MEC entra en una fase clave de revisión en medio de tensiones comerciales globales. Entre ajustes en reglas de origen, aranceles y estrategias de nearshoring, México y Estados Unidos redefinen su relación económica.
La guerra en Irán ya está impactando a Chihuahua. El aumento en petroquímicos como el polietileno y polipropileno está elevando costos en la manufactura local y poniendo a prueba la competitividad regional.
México lidera la producción mundial de plata en un momento clave para la industria minera, impulsado por la creciente demanda de minerales en la transición energética global.
La presión política de Donald Trump sobre el T-MEC contrasta con una realidad económica que obliga a Estados Unidos a fortalecer su relación con México y Canadá. En un contexto de inflación, mercados inestables y tensiones geopolíticas, la integración de Norteamérica se vuelve más estratégica que nunca.
China rompió récords de exportación en plena guerra comercial. El dato obliga a México a repensar su estrategia industrial, el nearshoring y su papel en el comercio global.