México enfrenta desafíos globales y oportunidades únicas para liderar la economía de Norteamérica. La clave está en el consumo, la innovación y la diplomacia activa.
México tiene el potencial de ser un líder global en microchips. Con la infraestructura adecuada y el apoyo a la educación STEM, el país puede dar el siguiente gran salto tecnológico.