Por Martín Zermeño
LO QUE DICE LA LEY Y LO QUE PASA EN LA CALLE
Legalmente, la llamada “campaña permanente” se cruza con dos planos que pocas veces se explican juntos: el proceso democrático natural de construcción del voto y el proceso jurídico–electoral que regula el tiempo, forma y límites de la propaganda política.
Desde la técnica democrática, toda competencia electoral parte de un ciclo básico y universal:
Conocimiento: la ciudadanía debe identificar al actor político.
Confianza: debe generarse una valoración positiva mediante contacto, resultados o cercanía.
Voto: la decisión electoral ocurre solo después de que los dos pasos anteriores se consolidan.
Este proceso exige comunicación pública constante, interacción y presencia social. Sin estos elementos, ningún aspirante —ni siquiera el más preparado— puede ser conocido, evaluado y eventualmente electo. Es una lógica democrática elemental.
Pero desde la técnica jurídica, este mismo proceso se encuentra estrictamente limitado por la normatividad electoral. La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), los criterios del INE y las resoluciones jurisdiccionales definen con claridad los conceptos de actos anticipados de campaña, propaganda indebida, uso de recursos públicos y posicionamiento personal fuera de los tiempos legales. El objetivo es proteger la equidad en la contienda y evitar que quienes ya ocupan un cargo obtengan ventajas indebidas. Aquí surge la tensión estructural: El proceso democrático exige constante comunicación con el ciudadano, pero el proceso legal establece ventanas temporales muy precisas para hacerlo con fines electorales.
En Chihuahua —igual que en el resto del país— esta dualidad ha generado prácticas que navegan en la frontera: informes “ciudadanos” con estética de spot, giras institucionales con tono de precampaña y mensajes en redes sociales que, aunque formalmente informativos, cumplen la función de posicionamiento. Son ejemplos de cómo algunos actores intentan justificar la fase de “conozcan y confíen” bajo el paraguas de actividades públicas, cuando en realidad buscan adelantar el “voten por mí”. Si aceptamos que conocer–confiar–votar es parte del ADN democrático, también debemos reconocer que la comunicación entre autoridades y ciudadanía no puede suspenderse artificialmente solo porque aún no es temporada de campañas. Interrumpir el flujo natural de información sería antidemocrático. Pero permitir que esa comunicación se convierta en ventaja electoral también lo es.
Entonces, ¿cómo reconciliar lo que exige la ley con lo que demanda la democracia? El punto de equilibrio no radica en limitar la comunicación, sino en diferenciar con rigor técnico los dos procesos: Información institucional, que es obligatoria, continua y no debe tener sesgo personalizante. Propaganda político-electoral, que únicamente puede emitirse en los tiempos marcados por la ley y debe sujetarse a fiscalización.
La comunicación permanente no es el problema; la falta de límites técnicos sí. Por eso, conciliar ambos procesos exige:
1. Una separación estricta entre comunicación institucional y promoción personal. Un informe, una obra o un programa deben comunicarse, pero sin elementos que individualicen o generen ventaja político-electoral
2. Transparencia absoluta en gasto, pauta y contenido. Registros públicos, trazabilidad y auditoría constante para distinguir información pública de propaganda encubierta.
3. Criterios más finos de interpretación por parte de las autoridades electorales. No se trata de multiplicar prohibiciones, sino de precisar: – qué es posicionamiento, – qué es gestión pública, – y cuándo un mensaje cruza la línea hacia el acto anticipado.
La campaña permanente no es antidemocrática per se; lo antidemocrático es permitir que sustituya o contamine la equidad electoral. El proceso democrático demanda presencia, cercanía y comunicación continua. El proceso legal demanda neutralidad, límites y pisos parejos. La solución no es silenciar la conversación, sino regularla con técnica, para que conocer–confiar–votar sea una construcción ciudadana real, y no una ventaja obtenida por quienes aprendieron a burlar la ley.
BONILLA, “EN CABALLO DE HACIENDA”, VOX POPULI O PERCEPCIÓN
Bajo la famosa teoría de la espiral del silencio en comunicación política de la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann, donde estudia la opinión pública como una forma de control social en la que los individuos adaptan su comportamiento a las actitudes predominantes sobre lo que es aceptable y lo que no. Neumann teoriza sobre que la sociedad amenaza con el aislamiento a los individuos que expresan posiciones contrarias a las asumidas como mayoritarias, de tal forma que el comportamiento del público está influido por la percepción que se tiene del clima de opinión dominante. Y la traigo a tema, porque ya dentro de las filas albiazules y tricolores aliancistas Marco Bonilla aparece en un primerísimo lugar como el virtual precandidato mejor posicionado a la gubernatura para el 2027.
El alcalde capitalino dio en el último mes un salto cualitativo que lo separa, en diferentes encuestas entre 30 y 40 puntos de sus correligionarios panistas que aspiran también a la nominación -Gilberto Loya, Jesús Valenciano, Mario Vázquez, Miriam Soto y Daniela Álvarez -, tiene 12 meses trabajando permanente en la estrategia, con un equipo que se ha ido consolidando, al principio parecía secuestrado por un grupo panista antagónico al grupo Palacio, hoy presume de la pluralidad indispensable para ganar en las próximas y complejas de 2027.
En las mediciones – de careo – cualitativas y cuantitativas estatales en tres temas: conocimiento, capacidad para resolver los problemas de Chihuahua e intención de voto Bonilla supera por 15 puntos a Arianda Montiel; tiene un empate técnico con Cruz Pérez Cuellar y abajo 10 puntos de la senadora Andrea Chávez. Como marcas, Morena esta en promedio 15 puntos por encima del PAN en aceptación del electorado chihuahuense.
Ya los panistas sienten que hay candidato y que va en “caballo de hacienda”, se ve que una nueva clase política hará aparición en las próximas elecciones; aunque siempre hay imponderables y en política nada esta escrito en piedra, Bonilla ya tiene un amplio equipo coordinador en donde participan más de 50 experimentados líderes de todos los sectores; en lo empresarial, ya tiene en su war room a 20 de los mas importantes empresarios del estado; diez de ellos se han convertido en el comité de financiamiento y el resto, esta trabajando en la plataforma de Desarrollo Económico 2027-2033 con propuestas sumamente innovadoras; están catedráticos, investigadores, líderes sociales, expertos en educación, funcionarios de los tres órdenes de gobierno (con mucha discreción, porque los pueden rasurar de la nómina), líderes campesinos, líderes sindicales, mujeres destacadas en diferentes ámbitos, líderes de agrupaciones juveniles, líderes religiosos y hasta 4 ex gobernadores del estado han “quemado naves” para impulsar el proyecto de Marco Bonilla.
La representación en los 9 distritos electorales federales del equipo de MB es una realidad, ya se han visitado 22 municipios, los más importantes y para el primer trimestre del 2026 se alcanzará la visita a los 67 municipios chihuahuenses. Se está construyendo una potente estructura en la fronteriza ciudad Juárez, que dará una grata sorpresa en el 2027.
Ya se nota la presencia de Gisela Rubach, la experimentada asesora de MB y ha quedado claro el contraste con el equipo de los “timbiriches” que encabeza Max Cortázar (Jordy, Cordero, Creel y Diodoro).
En una reunión con periodistas el fin de semana, en donde estuve presente, Marco Bonilla tiene claro que la mejor plataforma para su eventual candidatura es que sea un buen presidente municipal, quiere ser el mejor evaluado de los 10 últimos trienios, se ha puesto ese reto y afirma que lo conseguirá; suelta a pregunta expresa varios datos duros: cero deuda, su administración es eficiente en el manejo del dinero público, número 1 en transparencia entre los mas de 2 mil 400 municipios del país, incremento del 100% del presupuesto municipal, sin incrementar impuesto, cuando ingreso como alcalde en 2021 el presupuesto municipal era de 3 mil 800 millones de pesos, para 2026 será de 7 mil 342 millones de pesos, de acuerdo al IMCO, Chihuahua ocupa top cinco en varios rubros: calidad de vida, generación de empleos formales, atracción de inversión extranjera, la ciudad mas innovadora y la quinta más competitiva de México.
Hace algunos anuncios “off the record”, – pero conste que lo consulte para hacer los comentarios de hoy, porque son temas de interés para los chihuahuenses- aquí los más relevantes; el relleno sanitario va en 2026, un nuevo panteón municipal al norte de la ciudad va, los 3 puentes, sin duda grandes obras van, Poniente 5 va, de 4 carriles de la Avenida Cantera a la Avenida Homero, la estrategia de prosperidad permanente contra bienestar temporal va en todos los programas municipales de manera transversal y el fortalecimiento a las estrategias de seguridad seguirán permanentes hasta el final de la administración.
Bonilla presume ya su coordinación con otros actores nacionales y con algunos aspirantes a gobiernos estatales de México; habla de su comunicación con líderes de Nuevo León, de Aguascalientes, Sonora, Sinaloa, Querétaro, Baja California y Michoacán.
Internacionalmente sus relaciones son ya relevantes con líderes latinoamericanos Profamilia, empresarios y políticos de Venezuela, Ecuador, Argentina y Estados Unidos y presume que la primera semana de diciembre ha sido invitado con otros alcaldes de México a participar en un encuentro político con empresarios y congresistas norteamericanos en Washington, DC.
“alea iacta est”, Bonilla va.
ALIANZA 2027 FIRME PARA LOGRAR LA GOBERNABILIDAD; MC VA SOLO
Hablando de política partidista el Alcalde Bonilla comentó que respetuosamente ha tenido reuniones profundas con el Presidente Nacional del PAN Jorge Romero y con la Gobernadora Maru Campos para analizar varios temas relevantes para el estado de Chihuahua, uno actual, es la alianza con el PRI, Bonilla asegura que está completamente convencido del sí a la alianza, para garantizar la gobernabilidad 2027-2033, es fundamental para obtener mayoría en el Congreso Local, ganar la mayoría de las diputaciones federales y la mayoría de las 67 alcaldías y sindicaturas.
Además, hay una corriente de nuevos valores políticos en el PAN y en el PRI que en el país están promoviéndola, sobre todo, para arrebatar a MORENA gubernaturas y la mayoría en la Cámara de Diputados.
Al hablar de una posible alianza con Movimiento Ciudadano, Bonilla fue claro, “Dante Delgado Rannauro, presidente de la Comisión Nacional de Convenciones y Procesos Internos de Movimiento Ciudadano (MC) descartó una alianza con el Partido Acción Nacional (PAN)”.
Dante ha sido claro, “Yo creo que se tendrá que evaluar después de la elección del 27 en donde todas las fuerzas tendremos que ponernos a prueba y mirar ya con claridad la elección del 2030”.
Parece que en Chihuahua seguirá participando el PRIAN, como dicen los morenistas.

















