Una alianza estratégica con visión de futuro
GCC, empresa líder en la producción de cemento, concreto, agregados y soluciones para la industria de la construcción, firmó un acuerdo de colaboración con la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) en México para impulsar una agenda de innovación aplicada enfocada en mejorar el desempeño industrial y reducir el impacto ambiental. El objetivo es claro: pasar del discurso a la acción, con proyectos prácticos, medibles y replicables.
Esta alianza no solo representa un convenio institucional, sino un modelo de trabajo que conecta necesidades reales de la industria con soluciones tecnológicas de alto impacto, en un contexto donde la sostenibilidad ya no es una opción, sino una urgencia.
Chihuahua Innovation Engine, el motor detrás del piloto
El piloto de innovación que actualmente se ejecuta en GCC forma parte de los primeros resultados del Chihuahua Innovation Engine, uno de los pilares del Hub de Innovación Climática impulsado por StartUp Chihuahua, una organización enfocada en conectar talento, industria y aliados estratégicos para acelerar innovación aplicada en la región.
Este modelo cuenta con el acompañamiento de la GIZ, la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico (SIDE) del Gobierno del Estado y el Gobierno Municipal de Chihuahua, consolidando una colaboración entre sector privado, cooperación internacional y gobiernos locales para detonar proyectos con impacto tangible.
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Firma del acuerdo y corresponsabilidad institucional
La firma fue realizada por Pierre-Vincent Certain, Innovation Manager de GCC, y Felix Steinberg, Director Regional de Climate Innovation & Startup Ecosystems de GIZ México. En el acto también participaron José Jordán, Director de Desarrollo Económico del Municipio de Chihuahua, y representantes del Gobierno Estatal, reforzando la idea de que la innovación efectiva requiere alianzas multisectoriales.
El mensaje fue contundente: la innovación climática no puede avanzar de forma aislada; necesita corresponsabilidad, visión compartida y voluntad para asumir riesgos de manera conjunta.
El reto: conectar problemas reales con soluciones reales
El acuerdo parte de una realidad común en el mundo de la tecnología: por un lado, empresas con problemas urgentes de optimización; por otro, startups ClimateTech con soluciones listas, pero con dificultades para integrarse a cadenas productivas. La propuesta es cerrar esa brecha mediante un enfoque de innovación abierta, donde las soluciones se prueban directamente en entornos operativos reales.
Esto implica validación en campo, riesgo compartido, métricas claras y resultados medibles, rompiendo con el modelo tradicional de innovación de escritorio.
GCC, uno de los primeros pilotos con impacto
En este contexto, GCC se posiciona como uno de los primeros corporativos en activar un piloto de innovación abierta en Chihuahua, integrando una startup internacional proveniente de Alemania a su cadena de valor. El enfoque está en optimizar procesos industriales y reducir el impacto ambiental, demostrando que la sostenibilidad también puede ser rentable.
Este piloto marca un precedente para la industria local, al mostrar que la innovación climática no es solo una tendencia, sino una herramienta estratégica para mejorar competitividad, eficiencia y desempeño ambiental.
Cooperación internacional con enfoque climático
La GIZ es una organización internacional que trabaja con gobiernos, empresas y sociedad civil para impulsar el desarrollo sustentable, especialmente en temas de clima, uso eficiente de recursos y transformación de modelos productivos. En América Latina, lidera la iniciativa CATAL1.5°T, orientada a acelerar la transición hacia economías bajas en carbono.
Dentro de este esquema, Chihuahua ha sido identificado como un territorio clave por sus retos en agua, energía e industria, pero también por su capacidad industrial y talento especializado. Esto convierte al estado en un auténtico laboratorio de innovación climática, donde las soluciones se pueden probar antes de escalarse a nivel nacional o internacional.
De la intención a la acción
La iniciativa Chihuahua Innovation Engine marca un punto de inflexión en la forma en que se implementa la innovación climática en el estado: ya no se trata solo de ideas prometedoras, sino de soluciones validadas en entorno real. La participación conjunta de GCC, GIZ, el Gobierno Estatal y el Municipal sienta las bases de un modelo de innovación aplicada con impacto sostenible y replicable.
Para Chihuahua, el beneficio es claro: más inversión en tecnología, mayor competitividad industrial y un avance concreto hacia un desarrollo económico alineado con los desafíos del cambio climático. En otras palabras, innovación que sí se ve, sí se mide y sí transforma.

















