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El “súper peso” no es magia… es estrategia geopolítica

Por Jorge Cruz Camberos, presidente de Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua (DESEC) A.C.

En estos días no hay conversación económica en México que no pase por el famoso “súper peso”. Medios, redes y hasta sobremesas están llenas de aplausos a la moneda nacional, como si hubiéramos ganado una medalla en los Juegos Olímpicos financieros. Pero hagamos una pausa: ¿realmente el peso se fortaleció por méritos propios? ¿O lo que está ocurriendo es que el dólar se está debilitando ante el mundo entero?

La respuesta es más compleja que una simple victoria local. Y entenderla es clave para Chihuahua y para todos los que trabajamos por el desarrollo económico de nuestra región.

La caída del dólar: señales desde el norte

Desde enero de este año, el dólar ha caído más de 11% frente a una canasta de monedas globales. Y no es una caída espontánea. Esta depreciación está relacionada con tres factores estructurales:
1. Incertidumbre geopolítica. El presidente Trump ha tensado relaciones con aliados europeos tras polémicas como su intento de anexar Groenlandia. Esto genera desconfianza sobre la estabilidad futura del liderazgo económico estadounidense.
2. Política monetaria expansiva. La Reserva Federal bajó tasas de interés, lo que reduce el atractivo de invertir en activos en dólares.
3. Deuda insostenible. El déficit fiscal en EE.UU. ha disparado las alertas sobre la sostenibilidad de su deuda pública.

A esto sumemos un dato crucial: activos tradicionalmente considerados refugio —como el oro o el franco suizo— han subido mientras el dólar baja. Esto indica que el mercado está viendo al dólar con menos confianza como resguardo de valor.

¿Un “súper peso”? Más bien, un dólar débil

Es verdad: hoy el peso se ve fuerte. Pero no nos equivoquemos. Este fenómeno es consecuencia directa de un dólar debilitado, no de un repunte interno estructural. No es que nuestra economía haya dado un brinco radical, sino que el entorno internacional nos ha favorecido coyunturalmente.

Desde la óptica local, esto tiene impactos diversos:
• Para consumidores, es positivo. Las importaciones son más baratas y la inflación puede mantenerse a raya.
• Para exportadores, como muchos de los que operan en nuestras maquilas chihuahuenses, representa un desafío. Un dólar más barato encarece nuestros productos en el extranjero.
• Para inversionistas, genera oportunidades, pero también obliga a redoblar la planeación financiera.

¿Y si esto es parte del plan?

Aquí es donde el análisis estratégico cobra valor. No sería la primera vez que Estados Unidos permite o incluso impulsa la depreciación de su moneda como táctica comercial.

Un dólar débil:
• Hace más competitivos sus productos en el exterior.
• Eleva los ingresos en dólares de sus empresas multinacionales.
• Reduce el peso real de su deuda externa.

En otras palabras, esta “debilidad” puede ser una estrategia calculada para reposicionar su economía globalmente. Frente a un escenario donde China, India y Europa avanzan con fuerza, Estados Unidos no se puede dar el lujo de seguir perdiendo terreno en exportaciones y producción industrial.

Chihuahua debe leer entre líneas

Para nosotros, en el norte del país, este no es un tema lejano. Lo que pasa con el dólar afecta directamente a nuestras exportaciones, a la atracción de inversión extranjera y al modelo de desarrollo que hemos construido en torno al comercio exterior.

No podemos conformarnos con leer la noticia de que “el peso está fuerte”. Necesitamos entender el porqué, y más importante aún: anticipar el impacto de este cambio en la estrategia monetaria global.

Desde DESEC hemos insistido en la necesidad de fortalecer cadenas de valor más complejas, promover innovación local y diversificar mercados. Este entorno reafirma ese camino. La economía chihuahuense tiene la capacidad de adaptarse, pero requiere visión y acción conjunta entre sector privado, academia y gobierno.

La fortaleza del peso puede ser buena noticia, pero es también una llamada de atención. No debemos confundir un síntoma con una causa. Lo importante no es cómo está el tipo de cambio hoy, sino qué estamos haciendo para que, pase lo que pase con el dólar, Chihuahua siga siendo una región competitiva, innovadora y con bienestar para su gente.