Top 5 Esta semana

Conoce nuestra revista impresa

El legado de Raúl Rodríguez: la visión que impulsó el Parque Barrancas

Hace algún tiempo tuvimos la oportunidad de conversar con Raúl Rodríguez Prieto, quien fuera director del Parque Barrancas y una de las personas clave en su desarrollo.

Hoy recordamos su visión y el legado que dejó en este importante proyecto turístico, que continúa posicionando a Chihuahua como un destino de naturaleza y aventura a nivel nacional e internacional.

Raúl Rodríguez fue una figura destacada del sector turístico en Chihuahua y dedicó gran parte de su trayectoria a impulsar proyectos que fortalecieran la actividad turística en la región serrana. Como director del Parque Barrancas, promovió un modelo enfocado en el crecimiento ordenado del turismo, con la intención de posicionar al complejo como uno de los principales destinos del norte del país y un motor económico para las comunidades cercanas. 

Durante su gestión, el parque registró un crecimiento sostenido en el número de visitantes, consolidándose como un indicador clave del turismo en el estado. Rodríguez señalaba que la mejora en la conectividad hacia la Sierra Tarahumara, incluyendo nuevas opciones de acceso aéreo y terrestre, permitió atraer a más visitantes y fortalecer la presencia del destino a nivel nacional. 

Además de impulsar el crecimiento turístico, también promovió proyectos orientados a la sostenibilidad y la inclusión. Entre sus iniciativas destacaron acciones para mejorar la accesibilidad del parque para personas con discapacidad, así como programas de cuidado ambiental que incluían reciclaje, tratamiento de agua y manejo responsable de residuos, reflejando una visión de turismo responsable y de largo plazo.

Una visión que transformó el parque

Cuando conversamos con Raúl Rodríguez, entonces director del Parque Barrancas, hablaba del proyecto con entusiasmo y sentido de responsabilidad. Para él, el parque no era solo un atractivo turístico, sino una oportunidad para mostrar al mundo la grandeza natural de Chihuahua y generar desarrollo en la región serrana.

Bajo su dirección, el teleférico se consolidó como el símbolo del parque, con un recorrido cercano a los 3,000 metros que permite dimensionar la magnitud de las barrancas desde las alturas. Con el paso de los años, el complejo creció incorporando nuevas experiencias como el circuito de siete tirolesas, la vía ferrata y el restaurante panorámico al borde de la barranca, convirtiéndose en un referente del turismo de aventura en el norte del país.

Sin embargo, uno de los aspectos que más destacaba Rodríguez era el impacto social del proyecto. Insistía en que el verdadero éxito del parque no solo se medía en visitantes, sino en las oportunidades que generaba para las comunidades Rarámuri y mestizas de la región, que participan en su operación y encuentran en el turismo una fuente de desarrollo.

Un destino que atrae a miles de visitantes

Durante su gestión, el Parque Barrancas se consolidó como uno de los destinos turísticos más visitados del estado. El teleférico se convirtió en su imagen más reconocida, mientras que las tirolesas atrajeron especialmente a quienes buscan experiencias de aventura en contacto con la naturaleza.

En su momento, Rodríguez compartió que el parque recibía decenas de miles de visitantes al año, principalmente provenientes de Chihuahua capital, Ciudad Juárez y otras ciudades cercanas. Su ubicación estratégica lo convirtió en un destino accesible para escapadas de fin de semana y viajes familiares, fortaleciendo el turismo regional.

También impulsó la modernización del parque mediante sistemas de reservación en línea, pagos electrónicos y estándares de seguridad que permitieron ofrecer una experiencia organizada y confiable, contribuyendo a posicionar el destino a nivel nacional.

Un proyecto con visión de futuro

Raúl Rodríguez veía el crecimiento del parque como un proceso continuo. Uno de los temas que más le entusiasmaban era la posibilidad de ampliar las experiencias turísticas y hacer del parque un espacio cada vez más incluyente.

Entre los proyectos que impulsó o promovió se encontraban mejoras de accesibilidad para personas con discapacidad y nuevas experiencias que permitieran acercar el turismo de aventura a más visitantes. Su visión era que el parque fuera un destino abierto para todos.

La sustentabilidad también formaba parte esencial de su proyecto. Bajo esta visión se impulsaron iniciativas como el tratamiento de aguas residuales y la instalación de paneles solares que aportan parte de la energía utilizada en las instalaciones, buscando un equilibrio entre el desarrollo turístico y el cuidado del entorno natural.

Un legado para Chihuahua

Durante aquella entrevista, Raúl Rodríguez compartió un mensaje que reflejaba su convicción sobre la importancia de valorar lo propio:

“TENEMOS UNO DE LOS IMPERDIBLES DE NORTEAMÉRICA AQUÍ EN CHIHUAHUA. SI ERES CHIHUAHUENSE, PRIMERO CONOZCAMOS LO NUESTRO.”

Esa idea resume la visión que guió su trabajo durante años. Más que administrar un parque turístico, buscó posicionar a Chihuahua como un destino de naturaleza y aventura, convencido de que el turismo podía convertirse en un motor de desarrollo para la región serrana.

Hoy, tras su fallecimiento, su trabajo permanece como parte del crecimiento turístico del estado. El Parque Barrancas sigue recibiendo visitantes que recorren sus senderos, se elevan en el teleférico o se lanzan por sus tirolesas, muchas veces sin saber que detrás de ese proyecto hubo personas que creyeron en su potencial.

Raúl Rodríguez deja un legado que trasciende su gestión: la consolidación de uno de los proyectos turísticos más emblemáticos de Chihuahua y la certeza de que la riqueza natural del estado puede convertirse en una oportunidad de desarrollo para las futuras generaciones.