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El liderazgo que forjó el Chihuahua que conocemos hoy

Enrique Terrazas Torres deja una huella decisiva en el desarrollo económico, social y educativo de Chihuahua, un legado que hoy recibe justo reconocimiento.

Hay personas que no sólo participan en la historia: la empujan hacia adelante. En Chihuahua, pocas figuras han sido tan decisivas para el desarrollo económico, social y educativo como un empresario cuya obra sigue marcando el paso del estado. Su trayectoria combina visión, disciplina y un profundo compromiso humano, elementos que definieron el rumbo de sectores enteros y dejaron instituciones que hoy continúan construyendo oportunidades. Esta es la historia de un líder que ayudó a moldear el Chihuahua moderno.

Un arquitecto del crecimiento industrial

Desde sus primeros años profesionales, el impacto de este líder comenzó a sentirse en el mapa económico del estado. Tras formarse en Ingeniería Civil en la Universidad de Cornell y complementar sus estudios en la Universidad de Míchigan, regresó a Chihuahua con una mirada amplia y una intención clara: transformar la infraestructura productiva.

Primero como constructor de residencias y después como creador de proyectos industriales de gran escala —entre ellos el edificio de , que marcó un parteaguas en la instalación de plantas manufactureras—, abrió camino a una nueva era de desarrollo industrial.

En 1980 fundó Copachisa, que hoy es referente nacional en la construcción de naves industriales, y RUBA, una de las desarrolladoras de vivienda más sólidas del país. Ambas empresas siguen siendo pilares del crecimiento económico local y motores clave en la generación de empleo.

Educación, liderazgo y comunidad: una vocación humanista

Su visión trascendió los negocios. Consciente de que el progreso requiere oportunidades, invirtió esfuerzos, recursos y tiempo en impulsar la educación y la formación de jóvenes con liderazgo. Creó Fundación Chihuahua, A.C., desde donde se otorgaron becas a cientos de estudiantes para reducir la deserción escolar, y fundó CELIDERH, institución clave para el desarrollo de nuevas generaciones comprometidas con el servicio y los valores.

A esto se sumó su impulso al Centro Comunitario San Martín, en Riberas, un espacio destinado a fortalecer a familias vulnerables mediante programas de desarrollo humano. Su labor social fue amplia, silenciosa y profundamente transformadora.

Un líder que también dejó huella en la vida pública

Su influencia también alcanzó el ámbito político y gubernamental. Inspirado por el espíritu democrático de su familia. En los años noventa, fue invitado a dirigir la Secretaría de Desarrollo Económico de Chihuahua, desde donde impulsó políticas de inversión, empleo y competitividad que fortalecieron al estado en un momento clave de expansión industrial. Incluso fue precandidato a la gubernatura, consolidando su papel como un referente serio y respetado en la vida pública.

Una vida guiada por principios

Desde su adolescencia, participó en misiones urbanas, colaboró con comunidades religiosas y contribuyó a proyectos educativos como la Escuela Secundaria Técnica de Artes y Oficios, una de sus primeras grandes obras sociales.

Su trayectoria se distinguió por la congruencia: prefería impulsar proyectos desde la acción antes que desde los reflectores. Esa sencillez, sumada a una ética firme y una visión clara, lo hizo un punto de referencia para empresarios, académicos, líderes sociales y servidores públicos.

Un legado que Chihuahua reconoce

El impacto de este líder no sólo se mide en empresas ni en edificios, sino en oportunidades creadas, instituciones fortalecidas y generaciones inspiradas.

Su visión ayudó a que Chihuahua creciera con rumbo; su trabajo comunitario mostró que el desarrollo económico y el desarrollo humano no son caminos separados; y su ejemplo dejó una guía que sigue vigente.

El homenaje que confirma a una vida excepcional

En la edición de 2020 del Premio Eugenio Garza Sada, Enrique Terrazas Torres fue reconocido en la categoría Liderazgo Empresarial Humanista como empresario y filántropo de Chihuahua y ejemplo de esfuerzo y dedicación por su labor, evidenciando su compromiso con la innovación social, el desarrollo comunitario y el impulso a la educación. Este galardón, que desde su fundación en 1993 honra el legado humanista y visionario de Eugenio Garza Sada, refrenda que su liderazgo no sólo transformó el panorama empresarial, sino también fortaleció el tejido social de Chihuahua. En 2024, por parte de Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua A.C. (DESEC) decidió rendirle un homenaje cargado de reconocimiento y gratitud. La ceremonia reunió a empresarios, líderes sociales y figuras públicas en el Casino Chihuahua, quienes coincidieron en que su legado es parte esencial de la historia contemporánea del estado.

Debido a una afección de salud, no pudo asistir personalmente; sin embargo, el presidente de DESEC, Jorge Cruz Camberos, acudió a su domicilio para entregar el reconocimiento en una ceremonia privada, acompañado de familiares y amigos cercanos.

Fue un acto íntimo, emotivo y profundamente simbólico: la confirmación de que su vida, su trabajo y su visión no sólo transformaron al Chihuahua de su tiempo, sino que seguirán guiando al Chihuahua del futuro.