Miguel Guerrero Elías impulsa un modelo económico integral que conecta empresa, gobierno y talento para fortalecer el desarrollo de Chihuahua.
En Chihuahua, hablar de desarrollo económico sin mencionar a Miguel Guerrero Elías, líder del Grupo Acermex 11 se ha vuelto casi imposible. Representante de una nueva generación de empresarios que conciben el crecimiento como un engranaje donde sector privado, gobierno, talento, infraestructura y campo funcionan interconectados, Guerrero ha construido una trayectoria que combina visión estratégica, trabajo gremial y una fuerte conexión con las raíces productivas del estado. Su historia reúne ganadería, industria, liderazgo económico y una apuesta clara: convertir a Chihuahua en un ecosistema donde los negocios prosperen sin perder de vista la responsabilidad social.
1. De la genética equina al holding diversificado: el origen del empresario
La historia de Miguel Guerrero Elías inicia entre el rancho y la oficina. Su pasión por la ganadería lo llevó a desarrollar Las Tunas Cattle Co, reconocido internacionalmente con el AQHA International Best Remuda Award por la calidad de sus caballos Quarter Horse. Esa herencia de trabajo en el campo se convirtió en la base que lo impulsó hacia la construcción de un holding con cerca de diez empresas diversificadas en minería, comercio, agricultura, ganadería, inmobiliario y servicios financieros.
Detrás de esa expansión hay visión empresarial pero también una lectura clara de la realidad económica de Chihuahua: los sectores no funcionan aislados, y la verdadera fortaleza está en cómo se integran.
2. Liderazgo gremial y puente con las instituciones
Su evolución natural fue hacia el liderazgo gremial. Guerrero fue presidente de Canacintra Chihuahua en 2016 al 2018 y, posteriormente, del Consejo Directivo de Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua A.C. (DESEC) en ese mismo año hasta el 2020.
Esa doble experiencia —emprendedor y representante empresarial— lo posicionó como una figura clave para articular intereses entre iniciativa privada y gobierno. Su designación como presidente de Desarrollo Económico A.C. y más tarde como responsable de la mesa de economía en el equipo de transición de la gobernadora electa Maru Campos reforzó su papel como un actor que entiende la importancia de que las políticas públicas acompañen y no obstaculicen el crecimiento.
3. Visión estratégica: invertir, competir y construir un ecosistema empresarial
En entrevistas y espacios públicos, Miguel Guerrero ha insistido en tres prioridades que, desde su perspectiva, marcarán el futuro económico de Chihuahua: atraer inversión, proteger la competitividad y convertir al Estado en una palanca de desarrollo.
Ha advertido sobre la necesidad de atender boquetes financieros, evitar reformas judiciales que inhiben el clima de inversión y resolver urgencias en infraestructura carretera para no comprometer las cadenas de suministro.
Su discurso también incorpora un enfoque de innovación: formación de talento técnico, profesionalización de Pequeñas y Medianas Empresas (pymes) y fortalecimiento de cadenas locales para integrarlas a la industria exportadora. Esta visión de “ecosistema” posiciona al empresario como una voz que conecta tendencias globales con decisiones locales.
4. Responsabilidad social y legado para nuevas generaciones
Guerrero se mueve en la economía formal, pero también ha impulsado proyectos de impacto social desde DESEC y espacios de mentoría con jóvenes emprendedores. Comparte aprendizajes basados en experiencias reales —errores, resiliencia y visión de largo plazo— y ofrece consejos que hoy guían a muchas pymes: pensar en el aporte real al Producto Interno Bruto (PIB) y al empleo, involucrarse en el diseño regulatorio y diversificar para proteger tanto el patrimonio como los equipos de trabajo.
Sus reflexiones adquieren mayor relevancia ante los desafíos actuales: nearshoring, tensiones geopolíticas y cambios regulatorios internos. Frente a este contexto; en ese entonces Guerrero advirtió que Chihuahua comenzaba a resentir la ausencia de ciertas inversiones derivada a un clima de incertidumbre institucional, un llamado de atención que resume su papel como observador crítico y constructor de soluciones.
Un proyecto que trasciende lo empresarial
Más allá de las especulaciones políticas, el proyecto de Miguel Guerrero Elías parece centrado en consolidar a Chihuahua como un ecosistema económico robusto, innovador y socialmente responsable. La suma de su experiencia empresarial, gremial y pública lo convirtió en un actor capaz de influir de manera significativa en el rumbo de la agenda económica de Chihuahua.
En un momento donde las decisiones institucionales y los cambios globales redefinen el futuro de las regiones, su enfoque —integral, crítico y orientado al desarrollo— se vuelve una pieza clave para entender hacia dónde puede avanzar Chihuahua.
















