Durante tres años, Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua (DESEC) trabajó sobre una idea que fue más allá de promover inversiones o acompañar proyectos empresariales: Chihuahua necesitaba construir una visión compartida de largo plazo.
La apuesta consistió en reunir a empresarios, academia, gobierno, organizaciones y sociedad alrededor de una misma conversación: qué podía hacer Chihuahua para ser más competitivo, atraer talento, generar inversión, fortalecer su infraestructura y proyectarse hacia el mundo.
La administración que encabezó Jorge Cruz Camberos llegó a su cierre con una estructura de ocho vicepresidencias, 131 socios y una agenda que buscó convertir las ideas en proyectos concretos pero la historia no comenzó hace tres años.
Una visión que comenzó en 1973
En 1973, un grupo de empresarios decidió organizarse para pensar el futuro económico de Chihuahua. Más de cinco décadas después, esa visión encontró una nueva etapa. Durante la administración de Jorge Cruz Camberos, DESEC buscó recuperar esa lógica de colaboración y llevarla hacia los nuevos desafíos que enfrenta la ciudad y el estado.
Uno de los momentos que mejor representó esa vocación internacional fue la Conferencia Global TCI 2024, que llevó a Chihuahua a 250 líderes de clúster provenientes de 20 países y reunió a más de 30 conferencistas. La presencia de especialistas como Peter Zeihan, quien abordó la nueva geopolítica, permitió colocar sobre la mesa una discusión que trascendía las fronteras de Chihuahua: las decisiones locales también están determinadas por transformaciones económicas y políticas globales.
La inteligencia artificial también entró en esa conversación. AIM Chihuahua planteó la discusión sobre el futuro de la tecnología y la transformación de una economía basada intensivamente en trabajo hacia una con mayor participación humana y tecnológica. En esta agenda también participó Rebeca Hwang como speaker.
Así, eventos internacionales comenzaron a funcionar como espacios para traer conocimiento, conectar a Chihuahua con otros territorios y discutir los cambios que ya están modificando la economía.
Chihuahua Futura: dejar de pensar solamente en sectores
Una de las principales apuestas de la administración fue Chihuahua Futura, una visión que buscó pasar de hablar únicamente de sectores competitivos a construir misiones compartidas. El punto de partida fue reconocer que Chihuahua ya había construido fortalezas importantes en manufactura, industria aeroespacial, automotriz y agroindustria, pero que el siguiente paso requería hacerse nuevas preguntas.
La visita de Mariana Mazzucato durante la Conferencia Global de TCI ayudó precisamente a plantear esa discusión: qué sabe hacer bien Chihuahua y qué problemas quiere resolver de manera colectiva. De esa reflexión surgieron dos grandes misiones.
La primera, elevar la calidad de vida mediante una movilidad que también contribuyera a la competitividad. La segunda, acelerar la reconversión industrial, impulsar la competitividad verde y aumentar el valor agregado de la economía. La lógica fue sencilla, pero ambiciosa: construir una ruta de largo plazo que no dependiera de los ciclos políticos y que permitiera convertir la visión en acción.
Startup Chihuahua: construir un ecosistema de innovación
La segunda gran arista fue Startup Chihuahua, concebida como una plataforma para fortalecer el ecosistema de emprendimiento e innovación. El punto de partida era poco alentador: Chihuahua ocupaba la posición 618 en el mundo. El programa MIT REAP ayudó a trazar una ruta que posteriormente dio origen a Startup Chihuahua como una estructura destinada a ejecutar esa estrategia.
Durante este periodo también se impulsaron iniciativas vinculadas con innovación climática. A través de México ClimAccelerator se reportaron 697 mil toneladas de CO₂ mitigadas, además de un piloto de Eficagua en ocho unidades agrícolas pero uno de los grandes escaparates del ecosistema fue Chihuahua Tech Week 2025, que reunió a más de 6,000 asistentes, 106 eventos, 34 sedes y más de 90 organizaciones participantes.
La estrategia también comenzó a conectar a Chihuahua con Alemania y Canadá mediante iniciativas internacionales y cooperación para acelerar la transición hacia una economía más innovadora y sostenible.
El resultado que plantea el informe es particularmente relevante: Chihuahua pasó de la posición 618 a la 485 en StartupBlink en cuatro años y movilizó 60 millones de dólares. El ecosistema alcanzó además 12,653 ciudadanos y más de 170 startups.
Chihuahua City Invest: competir por inversión en el mundo
Si Startup Chihuahua buscó fortalecer el ecosistema de innovación, Chihuahua City Invest se enfocó en preparar a la ciudad para competir por inversión. La premisa fue que la inversión no llega únicamente por tener terrenos disponibles. Requiere coordinación entre empresas, clústeres, gobierno y aliados estratégicos.
Durante la administración se fortalecieron vínculos con organismos empresariales y se desarrollaron conversaciones con compañías y actores internacionales como Safran, Quebec, Recaro y Boeing, además de realizarse el Chihuahua Ecosystem Showcase. La promoción también salió de Chihuahua. La agenda incluyó espacios como Farnborough, FAMEX, París, Washington y Austin, buscando colocar las capacidades de la ciudad frente a potenciales inversionistas y socios internacionales.
A esto se sumaron herramientas de inteligencia de inversión, infraestructura industrial y esfuerzos para mejorar la conectividad aérea, elementos considerados fundamentales para fortalecer la competitividad de la ciudad.
Chihuahua Espectacular: una ciudad también se construye desde sus experiencias
La competitividad de una ciudad no depende únicamente de sus parques industriales. También depende de qué tan atractiva resulta para quienes viven en ella, la visitan o consideran invertir y establecerse.
Desde Chihuahua Espectacular, DESEC buscó construir una agenda alrededor de la identidad, la gastronomía, el deporte, la cultura y los eventos. En esta estrategia estuvieron presentes espacios y actividades como el Centro Histórico, Catedral y Plaza del Ángel, así como eventos gastronómicos como Antojos, Cuulinaria y el Festival de Carne y Vino.
El deporte también formó parte de esta agenda, con equipos como Dorados, Caudillos, Apaches, Savage y Adelitas, además de carreras como el 21K Chihuahua Capital y Majalca.
El calendario se amplió con actividades como el Festival Internacional de Jazz, Tour Cervecero, Feria de Santa Rita, Skatepark Fest, Oktoberfest y Grills Choice Fest.
Todo ello se conectó mediante la Red Chihuahua Capital, que integró hoteles, restaurantes, clústeres turísticos y otros aliados bajo una narrativa común de ciudad.
Infraestructura: convertir los problemas de hoy en proyectos
Otra de las aristas centrales fue la Infraestructura Económica Estratégica. La premisa fue reconocer que una ciudad no puede esperar a que llegue el futuro para resolver los problemas que ya enfrenta.
Movilidad, conectividad, crecimiento urbano y competitividad comenzaron a abordarse desde una perspectiva de proyectos prioritarios. La administración impulsó herramientas como el Banco de Obras Estratégicas y el Plan de Infraestructura Estratégica, además de trabajos con organismos como IMPLAN y el sector empresarial.
La lógica quedó resumida en cuatro verbos: definir, priorizar, impulsar y dar seguimiento. El objetivo final fue que la infraestructura dejara de verse únicamente como obra pública y comenzara a entenderse como parte de la estrategia económica de la ciudad.
Chihuahua Talent: la batalla por las capacidades
Si existe un elemento que atraviesa prácticamente toda la agenda económica, es el talento. Chihuahua Talent nació con una pregunta incómoda: ¿la educación está formando a las personas que la industria necesitará en los próximos años? Para responderla, se impulsó un diagnóstico de brechas de habilidades y pertinencia educativa, buscando dejar atrás las decisiones basadas únicamente en percepciones.
A partir de esa evidencia se construyó la Agenda Estatal de Inglés, además de proyectos relacionados con infraestructura STEM y espacios de formación práctica.
El modelo involucró a gobierno, academia, empresas y aliados nacionales e internacionales. La intención fue conectar directamente las necesidades del sector productivo con las capacidades que se desarrollan en las aulas, laboratorios y talleres.
PICsp: convertir datos en inteligencia
Una estrategia de desarrollo necesita información para tomar decisiones. Por eso, la Plataforma de Inteligencia Competitiva del Sector Privado de Chihuahua (PICsp) funcionó como una infraestructura de información para estudiar talento, economía, empleo y competitividad. El modelo partió de una premisa: entender dónde está Chihuahua antes de decidir hacia dónde debe ir.
Durante el periodo se trabajó con estudios de talento, percepción empresarial, indicadores económicos y análisis sobre la vulnerabilidad de los empleos pero el objetivo no era acumular datos. Era llevarlos a la conversación entre empresas, gobierno, academia y sociedad, y convertirlos en insumos para proyectos, debates y acuerdos.
Ese modelo comenzó además a compartir capacidades con otros territorios, entre ellos Cuauhtémoc, el Observatorio Social Coahuila y CODESIN.
CODER: cuando los acuerdos necesitan continuidad
La octava arista fue el Consejo de Desarrollo Económico Regional (CODER) Chihuahua Centro, concebido como un mecanismo para dar continuidad a una agenda que no debería depender de los cambios de gobierno. El consejo reúne desde hace más de una década a empresas, academia, gobierno y sociedad civil para convertir el diálogo en acuerdos.
Durante estos tres años acompañó proyectos vinculados con talento, empleo, industria, energía, competitividad e innovación. Entre los temas abordados estuvieron la Agenda Estatal de Inglés, Vulnerabilidad de los Empleos, Shared Services, reservas y parques industriales, hidrógeno verde, sustitución de importaciones, electromovilidad, TCI Network, megatendencias en inteligencia artificial y la Política de Desarrollo Productivo.
Además, desde PICsp se dio seguimiento trimestral al Pacto por el Desarrollo, tanto en su vertiente municipal como estatal. El Banco de Proyectos concentró 27 proyectos por 10,665 millones de pesos, con fecha de arranque, de acuerdo con las cifras planteadas en el informe.
La colaboración con la CEPAL para formular la Política de Desarrollo Productivo de Chihuahua representó otro paso en esa construcción de largo plazo.
Tres años después, la estafeta continúa
Al mirar las ocho aristas, la administración de Jorge Cruz Camberos deja una idea que atraviesa prácticamente todo el trabajo: el desarrollo económico no ocurre desde una sola organización ni desde un solo sector. Requiere empresas, universidades, gobiernos, organismos empresariales, talento y sociedad trabajando alrededor de objetivos comunes. En conjunto, la estructura reunió una visión, ocho vicepresidencias y 131 socios.
Más que una colección de eventos, estudios o proyectos, la apuesta fue construir capacidades que pudieran permanecer después de una administración. Porque la historia de DESEC tampoco comenzó con Jorge Cruz Camberos. Comenzó en 1973, cuando empresarios decidieron que Chihuahua podía organizarse para construir su futuro. Tres años después, la responsabilidad cambia de manos. Jorge Cruz Camberos concluye su periodo y entrega la estafeta a Ernesto Hermosillo, pero deja claro que su compromiso con Chihuahua continúa desde el Consejo.
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