Durante dos décadas, Chihuahua ha construido una posición relevante dentro de las cadenas productivas globales. El reconocimiento que recibió del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en el marco de los 20 años del Índice de Competitividad Estatal (ICE) pone el foco en una trayectoria marcada por las exportaciones, la integración internacional y el desarrollo de capacidades productivas.
El reconocimiento fue entregado al secretario de Innovación y Desarrollo Económico, Ulises Fernández Gamboa, durante la presentación del ICE 2026 en Ciudad de México. Chihuahua fue incluido entre las 10 entidades que, de acuerdo con el IMCO, han construido fortalezas competitivas de manera sostenida durante las últimas dos décadas.
El dato adquiere especial relevancia al observar la estructura económica actual del estado: en 2026, sus exportaciones equivalen a alrededor de 108 por ciento de su PIB y Chihuahua mantiene el liderazgo nacional en exportaciones durante 20 años consecutivos.
Exportar ya no es solo cuestión de volumen
El peso exportador de Chihuahua está acompañado por una transformación en la composición de sus actividades productivas. De acuerdo con los datos difundidos por el Gobierno del Estado a partir del ICE 2026, la electrónica y el equipo de cómputo concentran 72.4 por ciento de las exportaciones estatales y registraron un crecimiento de 119 por ciento.
Esa composición conecta directamente a Chihuahua con sectores de alta tecnología y con cadenas de suministro vinculadas a la manufactura avanzada. El propio IMCO identifica la sofisticación productiva y la capacidad para integrarse a mercados internacionales como elementos relevantes para generar, atraer y retener talento e inversión.
“Más allá del volumen de exportación, el valor de Chihuahua está en lo que produce y coloca en los mercados internacionales”, señaló Fernández Gamboa.
La dimensión exportadora también aparece en el resultado específico del subíndice de Innovación y Economía: Chihuahua avanzó del sexto al cuarto lugar nacional en 2026. En este componente, el estado destaca por sus exportaciones, complejidad económica y generación de patentes.
Inversión, talento y patentes completan la ecuación
La trayectoria exportadora se acompaña de otros indicadores que muestran cómo ha evolucionado la plataforma productiva estatal.
Entre 2022 y 2026, Chihuahua pasó del lugar 14 al séptimo nacional en el indicador de Inversión Extranjera Directa, según los datos difundidos sobre el ICE 2026. La evolución refleja una mayor capacidad para atraer capital vinculado con actividades productivas y sectores estratégicos.
El mercado laboral también aparece entre las fortalezas. Chihuahua alcanzó una tasa de formalidad laboral de 65.2 por ciento en 2026 y se colocó en el tercer lugar nacional, después de ocupar el cuarto sitio en 2022.
En talento, el promedio de escolaridad pasó de 9.9 a 10.4 años entre 2022 y 2026, mientras que la población de 25 años y más con educación superior aumentó de 25 a 28.4 por ciento.
La evolución también se observa en innovación. Las solicitudes de patentes pasaron de 1.9 a 4.1 por cada 100 mil personas de la PEA, con lo que Chihuahua avanzó del lugar 11 al tercero nacional en este indicador.
Veinte años construyen una plataforma, no un punto de llegada
El reconocimiento del IMCO ocurre, sin embargo, en un ICE 2026 que muestra una fotografía más amplia de Chihuahua. Aunque el estado fortaleció su posición en Innovación y Economía y mantiene el sexto lugar en Mercado de Trabajo, su posición general pasó del octavo lugar en 2025 al 15 en 2026.
El ICE evalúa a las 32 entidades mediante 53 variables agrupadas en seis subíndices. Por ello, una fortaleza en exportaciones, inversión o innovación convive dentro del mismo diagnóstico con resultados distintos en infraestructura, sociedad y medio ambiente, derecho y sistema político y gobiernos.
Ese contraste permite leer el reconocimiento de los 20 años desde una perspectiva más amplia: Chihuahua cuenta con una plataforma industrial y exportadora construida durante décadas, pero mantenerla competitiva requiere que las capacidades que sostienen esa economía evolucionen al mismo ritmo.
El reto es convertir la fortaleza acumulada en la siguiente etapa
Los datos del IMCO muestran que Chihuahua tiene activos construidos durante años: liderazgo exportador, integración a cadenas globales, mayor atracción de inversión, formalidad laboral, talento y un crecimiento en la actividad de innovación.
El desafío hacia adelante consiste en que esas fortalezas se traduzcan en una estructura productiva cada vez más sofisticada, con mayor generación de valor, talento especializado e innovación, mientras se atienden las áreas que hoy limitan su posición competitiva.
Después de 20 años de medición, el mensaje del IMCO tiene dos dimensiones. Chihuahua ha construido una base económica capaz de competir globalmente y esa trayectoria merece ser reconocida; al mismo tiempo, el ICE 2026 muestra que las posiciones competitivas requieren continuidad y nuevas capacidades.
La siguiente etapa, por tanto, no parte de cero. Parte de una plataforma industrial que ya existe y que ahora enfrenta la tarea de evolucionar.




