La Red Estatal de Paz reunió a autoridades, especialistas y organizaciones para fortalecer la Agenda Nacional de Paz con experiencias que ya muestran resultados en distintas regiones del estado.
La construcción de paz requiere algo más que estrategias de seguridad: demanda coordinación entre sociedad, gobierno, instituciones educativas, organizaciones civiles y comunidades. Bajo esa premisa, Chihuahua fue sede de la Reunión del Diálogo Nacional por la Paz (DNP), Capítulo Chihuahua, un encuentro que reunió durante el 8 y 9 de agosto a integrantes de la Red Estatal de Paz para compartir experiencias, fortalecer capacidades y consolidar una estrategia estatal enfocada en la prevención de la violencia y la reconstrucción del tejido social.
El encuentro, denominado “Estrategia Estatal en Formación de Paz: Capacitación para Replicadores”, se desarrolló en el Centro Pastoral de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús y congregó a representantes de distintos municipios, especialistas, autoridades y colectivos comprometidos con impulsar iniciativas de paz desde sus comunidades.
Chihuahua destaca como referente nacional en construcción de paz
Durante la inauguración, Jorge Atilano González Candia, director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz, destacó que Chihuahua se ha convertido en uno de los estados con mayor capacidad de articulación entre sociedad y gobierno para impulsar políticas públicas orientadas a la paz.
Explicó que diversos programas implementados en la entidad ya ofrecen resultados tangibles. Entre ellos mencionó el Programa VIVA, que opera en la Sierra Tarahumara y ha contribuido a atender a miles de jóvenes, además de reducir los casos de suicidio. También resaltó la intervención comunitaria en Punta Oriente, en la ciudad de Chihuahua, donde el trabajo coordinado comienza a fortalecer la cohesión social.
Asimismo, reconoció las acciones impulsadas por el municipio de Meoqui en materia de paz social y los Centros de Escucha y programas dirigidos a jóvenes en Ciudad Juárez, experiencias que consideró ejemplos de cómo la colaboración entre distintos sectores puede generar esperanza frente al contexto nacional de violencia.
Una agenda respaldada por experiencias y reconocimiento internacional
La reunión estatal se realizó pocos días después de que el Diálogo Nacional por la Paz recibiera un importante respaldo internacional. Durante una visita a México, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y enviado del papa León XIV, sostuvo un encuentro con representantes del movimiento para conocer los avances logrados en diversas entidades del país.
En ese espacio, el representante de la Santa Sede destacó que la paz se construye de manera cotidiana desde las familias, las escuelas y las comunidades, y consideró que la experiencia mexicana puede convertirse en un referente para otras regiones del mundo que enfrentan problemas similares de violencia.
A cuatro años de su creación, el Diálogo Nacional por la Paz ha consolidado una agenda basada en tres ejes principales: la reconstrucción del tejido social, la seguridad ciudadana y comunitaria, y la justicia cotidiana y restaurativa, integrando a organizaciones religiosas, víctimas de la violencia, familiares de personas desaparecidas y diversos colectivos ciudadanos.
Formación de líderes y políticas públicas para multiplicar el impacto
Uno de los principales objetivos del encuentro fue preparar a nuevos replicadores capaces de llevar metodologías de construcción de paz a distintas comunidades del estado.
Durante la primera jornada se realizaron paneles donde representantes de Meoqui, Ciudad Juárez, Chihuahua capital y la Sierra Tarahumara compartieron experiencias sobre programas exitosos implementados en sus regiones.
Posteriormente, autoridades municipales y legislativas analizaron el papel de las políticas públicas en la prevención de la violencia. Participaron Miriam Soto, alcaldesa de Meoqui; el diputado Jorge Soto, presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado, y Mario García, director de Desarrollo Humano y Educación del Municipio de Chihuahua, quienes abordaron mecanismos para fortalecer iniciativas ciudadanas y estrategias de intervención comunitaria.
El programa también incluyó talleres sobre círculos restaurativos, espacios de reflexión y capacitación para el trabajo comunitario, así como la presentación de investigaciones sobre comunidades de aprendizaje y procesos de reinserción social dirigidos a jóvenes.
Chihuahua apuesta por una paz construida desde las comunidades
Más allá de las mesas de trabajo y las capacitaciones, la reunión reafirmó un mensaje central: la paz no puede depender únicamente de las instituciones de seguridad, sino que debe construirse desde las comunidades mediante la participación ciudadana, la educación, la atención a las juventudes y la colaboración entre sectores.
Las experiencias compartidas durante el encuentro muestran que Chihuahua ya cuenta con modelos locales que comienzan a generar resultados positivos en distintos municipios. La formación de nuevos replicadores permitirá ampliar ese impacto y fortalecer una red estatal comprometida con prevenir la violencia antes de que ocurra.
Con este encuentro, la Red Estatal de Paz Chihuahua refrendó su compromiso de convertir la Agenda Nacional de Pazen acciones concretas, impulsando proyectos que fortalezcan el tejido social, acompañen a las víctimas y promuevan una cultura de diálogo. En un contexto nacional marcado por los desafíos en materia de seguridad, la experiencia chihuahuense busca demostrar que la construcción de paz es posible cuando gobiernos, organizaciones y ciudadanía trabajan con un objetivo común.
LEER MÁS: Cuando el país decidió escucharse: el Diálogo Nacional por la Paz que sacudió a México
Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más relevantes sobre sector empresarial, desarrollo económico y tendencias que impactan a Chihuahua directamente en tu celular.



