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De haciendas y misiones a la Revolución: riqueza histórica que potencia el turismo

Chihuahua une historia, naturaleza y vino en experiencias únicas: misiones, haciendas, cañones y cabalgatas que sorprenden y enamoran. 

Chihuahua es un estado de riquezas múltiples: no solo en economía, sino en historia y cultura. Manuel Alderete, promotor turístico y económico, lo define con claridad: “Esa riqueza histórica se convierte en economía a través del turismo histórico”. Y es cierto: conocer y valorar la historia de Chihuahua ya no es solo un acto de aprendizaje, sino una oportunidad de desarrollo económico y turístico.

Camino Real de Tierra Adentro: un legado de plata y civilización

El Camino Real de Tierra Adentro, declarado Patrimonio de la Humanidad, conecta Ciudad de México con Santa Fe, pasando por Chihuahua. Alderete lo describe como “un camino de riqueza”: materias primas llegaban de Asia y Europa, y desde Chihuahua salía principalmente plata. Esa plata alimentó la primera moneda global, utilizada en África, Asia, Europa y América.

Hoy, este camino nos deja un legado palpable: pueblos, ciudades y presidios que se pueden visitar y aprender. Lugares como Valle de Allende, la puerta de entrada al Camino Real, son “muy interesantes, muy bonitos, con momentos históricos que sorprenden a quien los visita”.

Misiones: más de 160 joyas históricas

Chihuahua es hogar de más misiones que cualquier otro lugar del mundo, muchas en la Sierra Tarahumara. “Las misiones eran pueblos con iglesia, donde llegaban sacerdotes para llevar la palabra de Dios y traer ciertos elementos de la civilización”, explica Alderete.

La institución Misiones Coloniales ha restaurado más de 50 misiones, transformándolas en un poderoso atractivo turístico. La misión de San Carlos en Aldama es un ejemplo impresionante, con su pintura de San Carlos Borromeo del siglo XVII, que se disputaban Manuel Benavides y Aldama.

Presidios: heroísmo y estrategia

Durante 300 años, Chihuahua construyó 22 presidios, fortines donde soldados protegían la región de ataques apaches. Alderete recuerda: “Eran soldados muy heroicos, los soldados del rey, soldados de cuera”.

Algunos presidios aún visitables son el presidio de Janos y las haciendas San Gerónimo en Bachíniva, que combinan historia militar y revolucionaria. Además, estas construcciones están vinculadas a personajes históricos fundamentales como Domingo Terán de los Ríos, primer gobernador de Texas, y Felipe de Neve, fundador de Los Ángeles y primer gobernador de California. Ambos sepultados en antiguas capillas en Chihuahua.

Haciendas: historia, cultura y vitivinicultura

Entre los siglos XIX y XX, las haciendas terraseñas, ligadas a latifundios como los de Luis Terrazas, se convirtieron en epicentros económicos y culturales. Algunas restauradas, como Quinta Carolina, San José del Torreón y El Sauz, ofrecen experiencias que combinan historia, museos de apachería y vitivinicultura.

El turismo enoturístico se ha convertido en un complemento natural del turismo histórico. Las zonas vinícolas coinciden con las haciendas restauradas, especialmente en el norte de Chihuahua y la región de Casas Grandes. “Va a haber visitas muy interesantes donde se combinan historia de las haciendas con la apachería y el enoturismo”, destaca Alderete.

Recuperando la memoria histórica

Muchos esfuerzos públicos y privados buscan rescatar misiones, presidios y haciendas para preservar la memoria histórica. Alderete lo subraya: “El tema positivo es que ya podemos visitar nuestras raíces históricas, lugares muy atractivos, bonitos e interesantes”.

Chihuahua: un tesoro histórico, natural y cultural que merece ser descubierto

Chihuahua es un estado grande en territorio, en historia, naturaleza y cultura. Manuel Alderete, promotor turístico y económico, nos recuerda que “la Revolución Mexicana nace en Chihuahua, y termina en Chihuahua”, un hecho que dejó una huella profunda en haciendas, museos y ciudades que aún hoy permiten recorrer los pasos de los revolucionarios.

El legado de la Revolución Mexicana

Desde la región noroeste del estado, en San Isidro y Guerrero, hasta la ciudad de Chihuahua, la Revolución dejó monumentos y sitios históricos que aún se pueden visitar. Haciendas como Bustillos y San Gerónimo fueron cuarteles revolucionarios, mientras que en la ciudad de Chihuahua, lugares como la Quinta Gameros, Quinta Touché, Casa de Villa y el Parque de la Revolución conservan la memoria de aquellos años.

“Hay recorridos ya turísticos sobre la Revolución Mexicana en Chihuahua”, destaca Alderete, quien insiste en que debemos rescatar esta memoria y apreciarla, sobre todo los jóvenes: 

“Que se interesen, lean, recorran y trabajen en rescatar la memoria histórica, que supera por los de muchos países”.

Chihuahua, cuna de riqueza económica y cultural

Más allá de la Revolución, Chihuahua es cuna de riquezas históricas que moldearon a México y al mundo. La región fue clave en la minería de plata, junto con Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí, convirtiendo a México en la potencia productora de plata más grande del mundo. “Desde entonces hasta la actualidad, México sigue siendo líder mundial de plata”, explica Alderete.

La moneda histórica, el Real de a ocho, nació en esta región y fue reconocida como una de las más importantes del mundo, incluso antes del dólar o la Libra Esterlina. Además, los primeros fundadores de California y Texas, Arizona y Nuevo México dependieron de villa de Chihuahua, la cual fue sede de la Comandancia de Provincias Interna. Esta era una especie de “virreinato del norte”. Debemos rescatar estas historias con grandes personajes como Bernardo Galvez, Hugo O Connor, Teodoro de Croix y Felipe de Neve.

Turismo de naturaleza y aventura

Chihuahua también sorprende por sus maravillas naturales. El Cañón de Santa Elena y el Cañón de Pegüis son ejemplos de joyas poco conocidas por locales pero altamente visitadas por turistas extranjeros. Alderete resalta que “500 mil visitantes, principalmente extranjeros, visitan el Cañón de Santa Elena, y en Chihuahua no saben ni siquiera que existe”.

El desierto chihuahuense se extiende desde Zacatecas hasta Nuevo México, ofreciendo paisajes de semi desierto y ecosistemas únicos que fascinan a visitantes internacionales. Además, la Alta Babícora alberga la migración de aves desde Canadá hasta Chihuahua, abriendo oportunidades para el turismo cinegético y ecológico.

Una joya ecológica es la reserva de bisontes en Janos, el único refugio natural de bisontes nativos en el mundo. Alderete explica: “prácticamente quedó una manada de los antiguos bisontes en norteamérica”, un recordatorio de la importancia de conservar nuestro patrimonio natural.

Cabalgatas y tradición ecuestre

El turismo cultural y recreativo en Chihuahua incluye las tradicionales cabalgatas. La más famosa, la Cabalgata Villista, recorre desde Juárez hasta Hidalgo del Parral, involucrando aproximadamente 13,000 caballos. También existen otras como la Cabalgata Binacional de San Jerónimo a Columbus, Nuevo México.

Este interés ha impulsado la cría de caballos Cuarto de Milla y la creación de más de 40 arenas de rodeo en la ciudad de Chihuahua, generando oportunidades económicas y fortaleciendo la tradición ecuestre local.

Turismo enológico y rutas históricas

El turismo enológico también está en auge. Chihuahua cuenta con 60 viñedos en 460 hectáreas, produciendo vinos que cada vez ganan reconocimiento nacional e internacional. Este tipo de turismo se suma a la riqueza histórica y natural, creando un ecosistema de experiencias únicas para locales y visitantes.

El Camino Real es otro ejemplo del patrimonio histórico: exploradores buscaban las legendarias ciudades de oro y plata, Cíbola y Quívira, partiendo de Santa Bárbara y atravesando la región hasta Santa Fe. Aunque no encontraron oro, la historia y la leyenda dieron origen a rutas y expediciones que hoy forman parte de la narrativa cultural del estado.

Preservación del patrimonio histórico

Alderete destaca la importancia de conservar los sitios históricos: “nuestros esfuerzos de restauración de muchos lugares muy emblemáticos, sobre todo los presidios, buscan que lo que queda se conserve y se mantenga como un legado histórico-cultural”. La Hacienda San Jerónimo es un ejemplo de cómo un presidio histórico y cuartel revolucionario puede abrirse al público, combinando educación, turismo y preservación.

Un llamado a los chihuahuenses y jóvenes

La invitación de Alderete es clara: “abrir la mente a todo lo que está pasando en Chihuahua, la mezcla del turismo histórico con el de naturaleza, con las fiestas tradicionales y sobre todo los jóvenes que vean el estado, que lo disfruten”. Chihuahua, con su territorio equivalente a la mitad de España, ofrece experiencias que combinan historia, cultura, naturaleza y aventura.

Finalmente, la historia de Chihuahua se vive en cada recorrido: desde los caminos de plata, las misiones jesuitas y franciscanas, los heroicos presidios hasta las haciendas terraseñas que combinan vino y legado cultural. Para quien busca turismo histórico, Chihuahua es un viaje donde cada piedra cuenta una historia y cada visita se convierte en aprendizaje y economía.

Chihuahua es un legado vivo de historia, riqueza cultural y biodiversidad con turismo histórico haciendas, misiones, la Revolución Mexicana hasta la migración de aves, desde los cañones desérticos hasta los viñedos y las cabalgatas, este territorio invita a explorarlo, apreciarlo y preservarlo para las futuras generaciones.