Top 5 Esta semana

Conoce nuestra revista impresa

El inglés ya no es un lujo: es defensa económica

Jorge Cruz Camberos

Hay noticias que parecen lejanas… hasta que te pegan en la nómina, en la inversión y en el futuro de tus jóvenes.

Lo publicado por Reuters esta semana debería prender focos en Chihuahua. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos está considerando nuevas reglas para limitar el uso de call centers extranjeros en telecomunicaciones, exigir dominio de American Standard English, transparentar desde dónde se atienden las llamadas e incluso facilitar que el consumidor pida ser transferido a un agente ubicado en territorio estadounidense. No es una nota técnica. Es una señal de mercado. Y bastante clara.

La señal es simple: para competir con otros países ya no basta con ser más barato. Hay que ser mejor. Más claro. Más confiable. Más profesional. Y eso pone al inglés en el centro de la conversación económica.

Por eso cobra valor la agenda de inglés que viene empujando la Secretaría de Educación y Deporte en Chihuahua. En noviembre de 2025, la propia dependencia reportó que más de 11 mil 500 estudiantes y 526 docentes realizaron una evaluación diagnóstica, además de incorporar licencias y becas para fortalecer capacidades. Eso ya no suena a programa decorativo; suena a política pública con sentido de competitividad.

Y qué bueno. Porque si algo necesita Chihuahua hoy es dejar de tratar el inglés como materia escolar y empezar a tratarlo como infraestructura estratégica. Así como una ciudad necesita carreteras, energía y seguridad, también necesita talento capaz de vender, negociar, operar y coordinarse en inglés.

Ahí entra bien la nueva conversación de talento liderada por Alejandro Lara: una visión que entiende que la competitividad del estado no depende solo de lo que exporta, sino del talento que forma y conecta con su aparato productivo. Esa lectura, francamente, es correcta. Chihuahua no puede aspirar a más manufactura avanzada, más servicios globales y más empleos de valor si no eleva en serio el nivel de inglés de su gente.

LEER MÁS: Fundación Becas: Educación como motor de transformación social

Ahora bien, también hay que decirlo sin rodeos: esta agenda no ha sido recibida igual en todos los niveles. En media superior y superior ha habido mucho mejor aceptación entre docentes, porque ahí se entiende con más claridad la relación entre idioma, empleabilidad y competitividad. En cambio, en básica —sobre todo en primarias públicas— se ha notado más resistencia dentro del gremio. Y ocultarlo sería un error.

Pero esa resistencia no debería ser excusa para frenar; debería ser llamado a liderar mejor. Porque una agenda así no se impone sólo con oficio administrativo. Se construye con acompañamiento, capacitación, escucha y legitimidad en el aula.

Lo de Reuters debe leerse como advertencia. Estados Unidos está subiendo la barra. Y cuando el mercado sube la barra, o te preparas o te reemplazan. Así de sencillo.

Mi opinión es clara: Chihuahua tiene que acelerar esta agenda. No sólo para atraer inversión, sino para abrir futuro. Porque cuando un joven aprende inglés de verdad, no sólo mejora su pronunciación: mejora su rango de posibilidades.

En esta nueva economía, el inglés ya no es un lujo aspiracional.

Es defensa económica.