Por Jorge Cruz Camberos
No es novedad que el gobierno federal se desentendió de los municipios. Lo que sí urge decir —sin rodeos— es que ya no hay excusas para seguir esperando que algo cambie desde arriba. Si no hay inversión, si las instituciones colapsan, si el crimen organizado mete mano en elecciones, si la pobreza avanza y los servicios públicos se caen a pedazos… ¿qué más necesitamos para reaccionar?
Yo ya no tengo dudas: el país no va a componerse solo. Y mucho menos desde el centro.
¿Dónde quedó la inversión?
Hoy la inversión pública es poco más que un recuerdo. Salud, educación, agua, energía, carreteras… no hay un sólo frente donde digas: “aquí sí se notó”. Sobran los centros de salud cerrados, las escuelas sin maestros, las carreteras rotas, los proyectos abandonados.
Y mientras tanto, nos quieren vender que Dos Bocas, el AIFA o el Tren Maya son el gran legado. Pero ni generan beneficios locales ni son sostenibles. Mucho gasto, poco impacto. Y los municipios siguen cargando con lo más duro: inseguridad, desempleo, pobreza, violencia, crisis hídrica… y con presupuestos cada vez más castigados.
La pregunta que ya no se puede esquivar
¿Y si el gobierno federal ya no puede —o peor, ya no quiere— cumplir con su parte? ¿Vamos a seguir esperando que desde Palacio Nacional resuelvan lo que vivimos diario en nuestras colonias?
Aquí va directo: si el Estado falló, nos toca organizarnos. Así de simple.
No estoy hablando de utopías. Hablo de soluciones reales: organización vecinal, participación ciudadana, alianzas entre sectores. De dejar de ser espectadores y empezar a ser actores. Porque donde sí se pueden hacer las cosas bien, es en lo local.
Y aquí es donde entra la solución
En Chihuahua, hace años entendimos que el desarrollo no se improvisa. Por eso hicimos algo que parece simple pero que pocos hacen: planear juntos. Empresarios, universidades, gobierno y sociedad civil nos sentamos a trazar una ruta común, sin importar colores ni partidos. De ahí nació el Pacto por el Desarrollo y la Prosperidad.
Este pacto no es un documento bonito para presumir. Es una guía con compromisos claros, indicadores, seguimiento y resultados. Se firma en cada proceso electoral y ayuda a que haya continuidad, visión y responsabilidad. No se queda en papel.
Gracias a eso hoy:
• Tenemos más inversión en infraestructura estratégica.
• Se redujeron trámites para abrir negocios.
• Hay programas reales para emprendedores y exportadores.
• Se habla de bienestar y calidad de vida, no solo de crecimiento.
Y lo mejor: lo han firmado gobiernos de distintos partidos. Aquí el mérito no es político; es ciudadano.
No es magia, es método
Chihuahua hoy está en el mapa:
5ta ciudad más competitiva.
2da en formalidad laboral.
5to mejor ecosistema emprendedor.
En el top 8 de zonas metropolitanas con mayor desarrollo económico.
¿Casualidad? Para nada. Es resultado de organización, trabajo y visión compartida.
¿Y ahora qué?
La fórmula está ahí: planear, coordinar, exigir y construir desde lo local. Tenemos con qué. Porque hoy hay ciudadanía despierta, una base sólida y una ruta clara. Eso, créeme, hace toda la diferencia.
Consulta el pacto, compártelo, y exige que se cumpla. Porque los buenos resultados no son por arte de magia. Son por arte de comunidad.
coderchihuahua.org/pacto-desarrollo-bienestar
codech.org.mx
Hoy más que nunca: o nos organizamos o nos resignamos.

















