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Parque Barrancas: una forma distinta de vivir Chihuahua

Entre montañas, aventura, gastronomía y cultura, Parque Barrancas convierte uno de los paisajes más emblemáticos del estado en una experiencia que va mucho más allá de contemplar las Barrancas del Cobre.

Hay lugares que se visitan y otros que se viven. Parque Barrancas pertenece a esa segunda categoría.

En el corazón de la Sierra Tarahumara, este destino reúne naturaleza, aventura, gastronomía y cultura para descubrir las Barrancas del Cobre desde diferentes perspectivas. Desde un recorrido en teleférico hasta experiencias de adrenalina, el parque ofrece distintas maneras de conectar con uno de los paisajes que hacen de Chihuahua un destino único.

Chihuahua desde las alturas

Una de las experiencias más representativas es el teleférico, que recorre aproximadamente tres kilómetros y permite observar desde las alturas la inmensidad de las Barrancas del Cobre.

Es una experiencia para quienes buscan detenerse, contemplar el paisaje y disfrutar la Sierra Tarahumara a otro ritmo. Actualmente, el parque señala que el recorrido está disponible para visitantes de todas las edades.

Pero para quienes prefieren agregarle adrenalina al viaje, las opciones también son amplias.

El parque cuenta con ZipRider, circuito de siete tirolesas, Vía Ferrata y Bosque Aéreo, actividades diseñadas para diferentes niveles de aventura. La ZipRider destaca por sus 2,554 metros de longitud y alcanza velocidades de entre 80 y 135 kilómetros por hora, de acuerdo con información del propio parque.

Una experiencia que también se saborea

Después de recorrer las montañas, la experiencia continúa en la mesa.

El Restaurante Barranco combina gastronomía regional con una de las vistas más espectaculares del destino. Su propuesta incluye platillos como guisado de abigeo, deshebrada serrana, asado de puerco, chile pasado y bistec norteño.

El espacio cuenta además con terrazas panorámicas, mirador y un piso de cristal que permite disfrutar el entorno mientras se comparte la comida.

Así, Parque Barrancas propone una experiencia que no termina cuando baja el visitante de una atracción: también invita a quedarse, contemplar y disfrutar los sabores de Chihuahua.

Turismo que genera oportunidades

Detrás de la experiencia turística existe otra historia que también vale la pena conocer.

Parque Barrancas cuenta con una importante participación de habitantes de la región. Información del Gobierno del Estado señala que alrededor del 90% de sus colaboradores son locales, mientras que una parte importante pertenece a la comunidad rarámuri.

El destino también cuenta con espacios para la venta de artesanías y productos regionales. En 2024 se reportaron 26 espacios gratuitos destinados a artesanías rarámuri y 22 para artesanías regionales.

Esto permite que la actividad turística tenga una conexión directa con la economía de las comunidades cercanas y con la promoción de sus productos, conocimientos y cultura.

La propuesta también incorpora acciones relacionadas con sostenibilidad. Entre ellas se encuentran sistemas de captación de agua pluvial, tratamiento de agua y generación de energía mediante paneles solares.

Un destino para redescubrir la Sierra Tarahumara

Parque Barrancas demuestra que el turismo puede ser mucho más que llegar a un lugar, tomar una fotografía y continuar el camino.

Aquí, el paisaje se convierte en aventura; la gastronomía se convierte en parte del recorrido; la cultura encuentra un espacio para compartir sus productos y tradiciones, y las comunidades participan de una actividad que genera oportunidades.

Para quienes viven en Chihuahua, también representa una invitación a volver a mirar lo que está cerca.

Porque a veces no hace falta viajar tan lejos para encontrar una experiencia diferente.

Hay que cambiar la perspectiva.

Y desde las alturas de Parque Barrancas, Chihuahua se ve —y se vive— de otra manera.

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