Un legado que no se aprende, se hereda
Hablar con Salvador Derma Pinón es entender que el sotol no es sólo una bebida, es una herencia viva. Productor de Sotol Peña Blanca y cuarta generación de sotoleros, Salvador tiene claro que este oficio no se aprende únicamente en libros o cursos: se trae en la sangre. Aunque su familia intentó que siguiera el camino académico, fue el llamado de la sierra y la tradición lo que terminó marcando su destino.
El sotol no se aprende, se hereda
Reconocimiento formal
Durante muchos años se elaboró en la sombra, Salvador decidió cambiar esa historia. Organizó productores, gestionó permisos de aprovechamiento, registros de marca y marbetes, logrando que el sotol dejara de ser clandestino para convertirse en un destilado formal, con identidad y respaldo legal.
Liderazgo que dejó huella en el sector sotolero
Ese compromiso lo llevó a ser representante durante 10 años de Sotol Lazadores, además de formar parte del grupo de sotoleros Potrero Llano. Su objetivo siempre fue claro: dignificar el trabajo del sotolero y posicionar la bebida como un producto de calidad, orgullo de Chihuahua.
El sotol se demuestra en el trago
Para Salvador, el verdadero examen está en la copa. Cada trago transmite la esencia del productor, su conocimiento y su respeto por la tradición.
“Puedes saber mucho en teoría, pero aquí se prueba quién eres”
Y los reconocimientos obtenidos por Sotol Peña Blanca confirman que el camino ha sido el correcto.
Seleccionar la piña es un arte
La calidad comienza en la sierra. No se trata únicamente de cortar plantas grandes, sino de saber leer el color de la piña, distinguir entre madurez y estrés por sequía. Hoy se apoyan en medidores de grados Brix, pero la experiencia del cortador sigue siendo clave para garantizar buen rendimiento y sabor.

Tradición artesanal con apoyo tecnológico
El proceso sigue siendo profundamente artesanal: cocción en horno de piedra durante tres días, molienda, fermentación natural en tinas de madera enterradas y doble destilación en alambiques pequeños. Sin embargo, la tecnología ayuda a afinar procesos y enfrentar retos como el cambio climático.
La temporada lo define todo
La mejor producción se concentra entre marzo y abril, cuando la piña alcanza su máximo nivel de azúcares. Las variaciones de temperatura influyen directamente en la fermentación, que puede durar entre seis y ocho días en condiciones ideales.
Ediciones especiales con identidad regional
Sotol Peña Blanca también se distingue por su experimentación. Salvador ha creado destilados únicos utilizando técnicas tradicionales, como el uso de arpa de borrego, víbora de cascabel o damiana, logrando perfiles aromáticos que conectan directamente con el territorio y sus sabores.
Producción a la medida del paladar
Algunos lotes se elaboran bajo supervisión directa de los clientes, quienes participan en decisiones como grados alcohólicos, cortes y perfil sensorial. Hay sotoles que alcanzan hasta 52 grados, siempre buscando equilibrio, suavidad y elegancia en el trago.
Cambio climático: el gran desafío
El clima se ha convertido en uno de los principales retos. Afecta el crecimiento de la planta y limita los volúmenes de producción. Por eso, Salvador tiene claro que el sotol no puede competir con el tequila o el mezcal en cantidad, sino en calidad y carácter.
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Sembrar hoy para no quedarnos sin sotol mañana
La mayoría del sotol sigue siendo silvestre y corre el riesgo de agotarse. Por ello, Peña Blanca impulsa la reforestación y plantación, con miles de plantas en proceso, asegurando el futuro de la materia prima y la continuidad de la tradición.
Permisos, sustentabilidad y orden
Hoy el trabajo se realiza bajo estricta supervisión de Semarnat, con manejo forestal responsable. Prácticas que antes no existían ahora protegen el ecosistema y garantizan una producción sustentable.
Chihuahua puede conquistar al mundo, pero a su ritmo
Salvador está convencido de que el sotol chihuahuense puede posicionarse a nivel global, no por volumen, sino por autenticidad. Pequeñas producciones, bien hechas, con historia y trazabilidad clara.
Un logro que se disfruta en vida
El reconocimiento internacional de Sotol Peña Blanca representa orgullo, satisfacción y justicia para años de trabajo. Para Salvador, lo más valioso es que estos logros se estén viviendo ahora, con documentos, premios y una historia que respalda cada botella.

















