Por Jorge Cruz Camberos
Cuando escucho que viene una nueva mina a Chihuahua, pienso en los empleos que puede generar, pero también en el empresario de Parral que quiere crecer, en el joven que busca dónde ejercer su carrera y en las familias que quisieran salir adelante sin dejar su comunidad. Para mí, ahí está una de las grandes oportunidades de la minería: ayudar a construir prosperidad alrededor de sus operaciones.
El 5 de octubre, Discovery anunció que recibió las autorizaciones ambientales y de cambio de uso de suelo para Cordero, cerca de Parral. Todavía no significa que la mina esté operando. Significa que tenemos una oportunidad para prepararnos. Porque cuando los contratos ya están firmados, preguntar cómo participar puede ser demasiado tarde.
Una mina necesita transporte, mantenimiento, construcción, alimentos, uniformes, ingeniería y tecnología. Detrás de esas compras puede haber empresas chihuahuenses. Pero vivir cerca no las convierte automáticamente en proveedoras. Pensemos en un taller familiar. Tiene buenos mecánicos y años resolviendo problemas. Para atender a una minera quizá necesita documentar procesos, mejorar su seguridad o financiar equipo y nómina mientras cobra.
Ahí debería concentrarse parte de nuestro esfuerzo: ayudar a que ese negocio llegue preparado. El estado ya anunció un programa de desarrollo de proveedores mineros. Me gustaría que midiéramos su éxito por las empresas que consiguen contratos, los empleos que sostienen y los municipios que se benefician.
Propongo una tarea compartida: que las mineras anticipen sus necesidades de compra; que Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico (SIDE), el Clúster Minero y los organismos regionales acerquen a los negocios; y que universidades y centros de capacitación ayuden a cerrar las brechas técnicas. También debemos preguntar dónde se quedan las oportunidades. Comprar en Chihuahua capital beneficia al estado, pero necesitamos abrirles la puerta a los negocios de las comunidades cercanas a las operaciones.
Todo esto debe caminar junto con el cuidado del agua, la responsabilidad ambiental y compromisos verificables con las familias. Me entusiasma imaginar que una empresa comience atendiendo minería y después consiga clientes en otros sectores. Eso dejaría capacidades que pueden durar más que una mina.
Chihuahua necesita inversión, y necesitamos trabajar para que esa inversión ayude a más personas a superarse. La riqueza minera también debería reconocerse sobre la tierra: en un taller de Parral que creció y en una familia que pudo construir su futuro ahí.
LEER MÁS: Chihuahua fortalece el futuro de su minería con un nuevo modelo de excelencia
Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más relevantes sobre sector empresarial, desarrollo económico y tendencias que impactan a Chihuahua directamente en tu celular.




