La inteligencia artificial dejó de ser una promesa tecnológica para comenzar a convertirse en una herramienta concreta dentro de la industria de la construcción. En Chihuahua, especialistas, empresarios y representantes del sector coincidieron en que el reto ya no consiste en esperar la llegada de esta tecnología, sino en identificar qué procesos puede transformar para generar mejoras reales en productividad, seguridad, calidad y toma de decisiones.
La conversación ocupó el centro de la 13ª Feria Nacional de la Construcción “Inteligencia Artificial en la Industria de la Construcción 2.0”, organizada por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Chihuahua, encuentro que reunió a más de 100 expositores y a estudiantes, empresarios y profesionales vinculados con el sector.
En este espacio también participó Jorge Cruz, quien impartió una conferencia ante los asistentes de la feria, “La ciudad que queremos construir”, sumándose a la conversación sobre los retos que enfrentan las empresas y la necesidad de incorporar nuevas herramientas para elevar su competitividad.
Durante la inauguración, Juan Carlos Montaño, presidente de la CMIC Chihuahua, planteó que esta edición de la feria parte de una premisa distinta: la inteligencia artificial no es algo que llegará posteriormente al sector, sino una tecnología que “ya está aquí” y que comienza a incorporarse en los procesos de las empresas.
De la tecnología al problema que necesita resolverse
La discusión adquiere relevancia cuando se observa que la construcción enfrenta algunos de sus principales desafíos precisamente en áreas donde la tecnología puede generar información para tomar mejores decisiones.
Durante el panel sobre tendencias de la construcción se expusieron problemas relacionados con retrasos, calidad, seguridad y desperdicios. De acuerdo con lo presentado durante la conferencia, ocho de cada 10 proyectos pueden enfrentar entregas fuera de tiempo, además de dificultades relacionadas con calidad e incidentes de seguridad.
Ante este escenario, la inteligencia artificial comienza a plantearse como una herramienta para analizar información, anticipar riesgos y apoyar las decisiones de quienes están al frente de los proyectos.
Por su parte, Jorge Arturo Meza explicó que la industria atraviesa una etapa en la que conviven empresas que mantienen esquemas tradicionales de operación con otras que están incorporando herramientas digitales para responder a estándares cada vez más exigentes de calidad y eficiencia.
La diferencia, por tanto, no estaría solamente en tener acceso a una nueva tecnología, sino en la capacidad de las empresas para incorporarla dentro de sus procesos. La construcción ha girado históricamente alrededor de cuatro variables: tiempo, costo, calidad y cantidad. Ahora, los especialistas plantearon la necesidad de agregar un quinto componente: la manera en que los equipos trabajan, colaboran y resuelven problemas.
Cuando la IA también analiza cómo trabaja un equipo
Uno de los ejemplos expuestos durante la feria muestra hasta dónde puede llegar esta transformación. Un contratista en Texas utiliza inteligencia artificial para analizar las conversaciones de sus equipos de trabajo y detectar cómo están resolviendo problemas, además de generar indicadores relacionados con el funcionamiento y bienestar de los colaboradores.
La información puede convertirse en una herramienta para que los superintendentes conozcan mejor lo que ocurre dentro de los equipos y encuentren oportunidades para mejorar su desempeño. El caso también abre una conversación sobre un desafío que trasciende la tecnología: la disponibilidad de talento para una industria que enfrenta dificultades para atraer y retener trabajadores.
Durante la conferencia se habló de la pérdida de talento y de la reducción de personas que se incorporan al sector, además de problemas relacionados con la salud de los trabajadores. En este contexto, la digitalización puede convertirse no solamente en una vía para elevar la productividad, sino también en una herramienta para comprender mejor las dinámicas laborales y tomar decisiones oportunas.
Jorge Cruz: construir también implica imaginar la ciudad
La participación de Jorge Cruz en la Feria Nacional de la Construcción llevó la conversación hacia una dimensión que rebasa la adopción de herramientas digitales: la necesidad de pensar qué tipo de ciudad se quiere construir y qué papel tiene cada sector en esa transformación.
En su intervención, Cruz planteó una idea que amplía el significado de construir más allá de la infraestructura:
“Chihuahua no se construye solo con edificios. Se construye con ideas, oportunidades y gente dispuesta a involucrarse.”
La reflexión coloca a la construcción dentro de una conversación más amplia sobre ciudad, competitividad y calidad de vida. Los edificios y las obras son parte visible de una transformación que también requiere talento, innovación, participación y una visión compartida sobre el futuro.
En esa misma línea, Cruz invitó a los asistentes a conversar sobre la ciudad que queremos construir, como parte de su participación en la Feria Nacional de la Construcción, realizada en Expo Chihuahua. La pregunta resulta especialmente relevante en un momento en que la tecnología está modificando la manera en que las empresas trabajan y toman decisiones. Si la inteligencia artificial puede ayudar a construir de manera más eficiente, también abre la oportunidad de preguntarse qué tipo de ciudad se quiere hacer posible con esa mayor capacidad.




