Luis Enrique Terrazas Seyffert lidera un modelo de vivienda que prioriza comunidad, dignidad y competitividad, transformando el desarrollo en Chihuahua.
Construyendo comunidades para una competitividad humana
En el escenario empresarial de Chihuahua, pocas trayectorias combinan con tanta claridad el legado local, la visión nacional y el compromiso social como la de Luis Enrique Terrazas Seyffert. Hoy presidente del Consejo de Administración de Grupo Ruba —una de las desarrolladoras de vivienda más importantes del país, con presencia en más de 14 ciudades y más de 260 mil viviendas entregadas desde su fundación— y figura clave en organismos como Coparmex Chihuahua, donde impulsa la iniciativa “Vida Digna”, Terrazas ha colocado el acceso a vivienda digna en el centro de la conversación sobre competitividad regional.
Además, Ruba se ha consolidado como una Empresa Socialmente Responsable (ESR) desde hace varios años, integrando prácticas éticas, comunitarias y ambientales que refuerzan su visión de largo plazo. En su misión, la compañía declara que busca “elevar la calidad de vida en las ciudades donde opera”, una frase que se traduce en acciones concretas de colaboración con gobiernos, sociedad civil, programas comunitarios, infraestructura urbana y atención al bienestar de sus residentes.
Del negocio familiar a una empresa institucional
Ingeniero industrial egresado del Tecnológico de Monterrey, con formación ejecutiva en Harvard Business School, Terrazas Seyffert creció dentro de una empresa fundada en Chihuahua en 1980. Sin embargo, su liderazgo tomó forma en un momento crítico: cuando Ruba enfrentaba ciclos complejos como la crisis inmobiliaria de los 90, que prácticamente detuvo ventas.
Ese fue el punto de inflexión: transformar a Ruba de un negocio familiar a una empresa institucional profesionalizada, capaz de crecer, diversificar y resistir los vaivenes del mercado. Esa transición la convirtió en una de las desarrolladoras más sólidas del país, con modelos financieros más robustos, certificaciones de calidad y una operación capaz de escalar hacia mercados más grandes en el norte y centro del país.
Primero las personas: una filosofía con impacto real
La frase que sintetiza su visión es contundente: “Antes que nada…primero las personas”. Bajo esta premisa, Terrazas Seyffert convirtió a Ruba en mucho más que una empresa de vivienda económica. La orientó hacia la creación de comunidad, capital humano y valor social. En un entorno donde muchas desarrolladoras priorizan la productividad inmediata, Ruba apostó por un modelo donde importan el tejido social, la formalidad laboral, los servicios urbanos y la calidad de vida.
Este compromiso se refleja también en su entorno interno: la empresa ha sido reconocida durante años por Great Place to Work, consolidándose como un empleador confiable y altamente valorado.El enfoque de “personas primero” beneficia a quienes adquieren una vivienda y también a sus colaboradores.
El impacto de este modelo es tangible. En 2024, mientras muchas compañías del sector enfrentaban incertidumbre, Ruba reportó un crecimiento superior al 22% en unidades, un indicador claro de que la vivienda con visión humana y comunitaria puede ser también un motor de crecimiento sostenido.
Resiliencia, sostenibilidad y expansión
Frente a crisis como la de 1994 o el colapso de 2007-2008, Terrazas Seyffert impulsó una transformación profunda que hoy es parte del ADN de la empresa: Diversificación geográfica: de Chihuahua hacia Sonora, Baja California, Nuevo León, Coahuila, Durango, Sinaloa, Tamaulipas y más.
• Diversificación de producto: vivienda económica, media, residencial y modelos de renta.
• Profesionalización del gobierno corporativo.
• Certificaciones y criterios de sostenibilidad, incluyendo desarrollos con enfoque eficiente y responsable.
• Diseño urbano centrado en comunidad: parques, zonas verdes, equipamiento social e infraestructura para movilidad cotidiana.
Este enfoque ha permitido que sus desarrollos —como Privadas Sacbé, entre otros— integren de manera constante elementos de vida comunitaria, accesibilidad y bienestar. Competitividad humana: su bandera en Coparmex Chihuahua Desde Coparmex, Terrazas Seyffert lidera la campaña Vida Digna, que plantea que un salario digno debe rondar entre $11,000 y $13,000 pesos mensuales para garantizar condiciones reales de bienestar. Su visión incorpora una dimensión humana que suele faltar en la conversación empresarial: no basta con competir, crecer o atraer inversión; es necesario que la prosperidad alcance a las personas. La vivienda, para él, es parte de un ecosistema que debe integrar movilidad, empleo, seguridad y cohesión social.
Un legado en miles de hogares chihuahuenses
Luis Enrique Terrazas Seyffert demuestra que el empresario moderno ya construye casas: construye comunidad, ciudadanía y futuro. Su impacto se refleja en miles de hogares, en la creación de empleo formal, en el fortalecimiento del tejido social y en un modelo de competitividad humana que hoy posiciona a Chihuahua como referente nacional.
Su mensaje es claro: la competitividad verdadera se construye desde la dignidad, y Ruba —con su expansión, su enfoque comunitario y su responsabilidad social— es prueba de que una empresa puede transformar una región cuando pone a las personas al centro.
• Más de 260 mil viviendas entregadas desde su fundación, convirtiendo a Ruba en una de las desarrolladoras de vivienda con mayor impacto social y territorial en México.
• Presencia en más de 14 ciudades del país, lo que permite que su modelo de vivienda y comunidad tenga alcance nacional más allá de Chihuahua.
• Empresa Socialmente Responsable (ESR) por más de 15 años consecutivos, integrando prácticas éticas, ambientales y comunitarias en toda su operación.
• Reconocida como Great Place to Work, prueba de que su filosofía “primero las personas” aplica tanto para clientes como para colaboradores.

















