Top 5 Esta semana

Conoce nuestra revista impresa

FECHAC reconoce a Enrique Terrazas Torres, un pilar del empresariado filantrópico

En un estado donde el empresariado no sólo genera riqueza, sino también tejido social, existen liderazgos que trascienden lo económico y se convierten en motores de cambio. Chihuahua ha sido tierra de mujeres y hombres que entienden que el verdadero éxito no se mide únicamente en utilidades, sino en el impacto que dejan en su comunidad, en las personas que tocan y en las causas que deciden impulsar.

Es en ese contexto donde cobra sentido la Presea Samuel Kalisch Valdez FECHAC el máximo reconocimiento que otorga la Fundación del Empresariado Chihuahuense, A. C. a empresarias y empresarios humanistas cuya vida y trayectoria reflejan un compromiso auténtico con el bien común, la solidaridad y el desarrollo social de Chihuahua. En su edición más reciente, este reconocimiento fue otorgado a Enrique Terrazas Torres, una de las figuras más representativas del empresariado chihuahuense por su visión social y su impacto en la comunidad.

Más que un premio, la Presea es un símbolo del liderazgo que transforma. Está representada por dos manos que se toman entre sí, un gesto que encarna la unidad que transforma, cuando el empresariado chihuahuense trabaja en equipo para responder a los desafíos sociales del estado; la solidaridad cercana, esa ayuda que se ofrece con humanidad, extendiendo la mano a quien lo necesita; y el compromiso con el bien común, la convicción de que el desarrollo es real cuando se construye con y para las personas.

A través de este reconocimiento, FECHAC honra cada año a una empresaria o empresario que ha puesto su liderazgo al servicio de la comunidad, viviendo los valores de bien común, solidaridad, subsidiaridad y dar. Al mismo tiempo, la Presea busca inspirar a nuevas generaciones de empresarios a ejercer un liderazgo con sentido humano, recordando que el verdadero éxito no se mide solo en crecimiento económico, sino en el impacto positivo que se deja en la vida de las personas y en el futuro de Chihuahua.

En Chihuahua, el empresariado ha demostrado que el éxito no sólo se mide en utilidades, sino en el impacto que deja en su gente. Por eso, FECHAC creó la Presea Samuel Kalisch, un reconocimiento que honra a quienes han hecho del liderazgo una herramienta de transformación social. Más que un premio, esta presea representa una nueva forma de entender el poder empresarial: como una fuerza capaz de generar oportunidades, fortalecer comunidades y construir un futuro más justo para todo el estado.

Samuel Kalisch

En Chihuahua, el liderazgo empresarial ha tenido, históricamente, un rostro humano. No se ha limitado a generar riqueza, sino a convertirla en una herramienta de transformación social. Esa visión quedó plasmada en la vida y obra de Samuel Kalisch Valdez, quien entendió que dirigir también implica servir, y que el verdadero desarrollo sólo es auténtico cuando mejora la vida de las personas.

Como primer presidente estatal de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, Kalisch impulsó un Modelo de Responsabilidad Social Compartida que rompió paradigmas y sentó las bases de una filantropía organizada, estratégica y sostenible. La presea que hoy lleva su nombre no es sólo un reconocimiento: es una brújula ética que distingue a quienes han hecho del compromiso social una forma de vida.

Bajo ese espíritu, FECHAC rinde homenaje a uno de los grandes constructores de oportunidades en Chihuahua: Enrique Terrazas Torres, cuya trayectoria encarna, con hechos, el mismo principio que guio a Kalisch: que liderar es servir.

Enrique Terrazas Torres

Destacado empresario de la construcción, en 1988 creó el Centro de Liderazgo y Desarrollo Humano, un modelo pionero de formación de líderes y gestores sociales con presencia en diversas ciudades del estado. También impulsó y construyó numerosos inmuebles de carácter social, dejando una huella profunda en el desarrollo comunitario de Chihuahua.

Enrique Terrazas Torres: el constructor de líderes y comunidades

Dentro de esa larga estirpe de filántropos, Enrique Terrazas Torres ocupa un lugar único. Ingeniero civil formado en la Universidad de Cornell y la Universidad de Michigan, fue un pionero de la construcción moderna en Chihuahua. Fundador de Copachisa y RUBA, impulsó el desarrollo de parques industriales, vivienda popular y grandes complejos productivos que detonaron empleo y crecimiento regional.

Pero su mayor obra no fue de concreto: fue humana. 

En 1988 creó el Centro de Liderazgo y Desarrollo Humano (CELIDERH), un modelo innovador de formación de líderes y gestores sociales que hoy opera en diversas ciudades del estado, formando jóvenes con ética, visión comunitaria y compromiso social.

A través de este proyecto, miles de personas encontraron herramientas para transformar su entorno.

Además, promovió centros comunitarios, programas educativos, proyectos de vivienda social y espacios de desarrollo integral, especialmente en zonas vulnerables como Riberas del Bravo, donde impulsó el Centro Comunitario San Martín. 

FECHAC y la continuidad de una tradición filantrópica

La creación de FECHAC en 1994, impulsada por empresarios como Samuel Gustavo Kalisch Valdez y Pablo Cuarón Galindo, vino a institucionalizar ese espíritu solidario que durante décadas había sido ejercido de manera individual por los grandes empresarios del estado. 

El reconocimiento a Enrique Terrazas Torres representa la conexión entre esa tradición histórica y el modelo moderno de filantropía estratégica que hoy impulsa FECHAC: invertir en educación, capital social, desarrollo comunitario y formación de liderazgos que multipliquen el impacto.

“El mandamiento fundamental es ayudar al prójimo”

ENRIQUE TERRAZAS TORRES

Un nombre inscrito entre los grandes de Chihuahua

Al lado de figuras como Federico Terrazas Torres, fundador de Becas Chihuahua; Eloy Vallina Lagüera, creador del Centro Cultural Chihuahua; Luis Lara Armendáriz, impulsor de las Casas de Cuidado Diario; o Rosario Soulé y María Esther Mesta, fundadoras de Alexa, entre otros; la obra de Enrique Terrazas Torres se mantiene viva en miles de historias personales de superación, estudio, trabajo y dignidad.

Más que un homenaje, una brújula moral

El reconocimiento de FECHAC no es sólo un acto de gratitud: es un mensaje al empresariado actual y a las nuevas generaciones. La historia de Enrique Terrazas Torres demuestra que el verdadero liderazgo no se mide en edificios, utilidades o expansión, sino en la capacidad de generar bienestar, justicia social y oportunidades reales para quienes más lo necesitan.

Su vida confirma que Chihuahua no sería lo que es sin empresarios que entendieron que el éxito sólo es completo cuando se comparte. Y en esa historia, el nombre de Enrique Terrazas Torres queda grabado como uno de sus grandes arquitectos.