Top 5 Esta semana

Conoce nuestra revista impresa

México no tiene “exits” fáciles: por eso Chihuahua puede ganar con Private Equity

Por Jorge Cruz Camberos

México tiene menos “exits” que Estados Unidos y el crédito suele ser más conservador. A primera vista, eso parece una desventaja para el Private Equity. En realidad, puede ser su mejor filtro: obliga a que el rendimiento no dependa de deuda barata ni de vender rápido, sino de lo único que sostiene cualquier negocio en el tiempo: crear valor real.

Un fondo de Private Equity (PE) reúne capital de inversionistas para invertir en empresas privadas con potencial. No es “dinero fácil”: es capital paciente, pero exigente. El fondo compra una participación (minoritaria o mayoritaria) y, a cambio, impulsa un cambio profundo: profesionaliza la operación, instala gobierno corporativo, ordena finanzas y métricas, fortalece ventas, mejora procesos, atrae talento clave e incorpora tecnología. El objetivo es simple y poderoso: convertir una empresa buena en una empresa escalable. Cuando esa transformación se consolida, el fondo busca una salida: vender a un corporativo, a otro fondo o, en menor medida en México, al mercado público.

Ahí está la diferencia estructural con EE. UU. En el mercado americano existe una autopista de salidas: más compradores, más profundidad de capital, más liquidez y un mercado bursátil con mayor capacidad de absorber empresas. México, en cambio, tiene un camino más estrecho. Por eso aquí el PE funciona mejor cuando se basa menos en ingeniería financiera y más en ejecución: aumentar productividad, diversificar clientes, estandarizar procesos y elevar márgenes por fundamentos. Dicho de otra forma, el PE mexicano gana cuando hace empresa, no cuando hace “movida”.

Esa realidad abre una oportunidad enorme para Chihuahua. Precisamente porque no hay salidas fáciles, un fondo local bien diseñado puede convertirse en palanca de desarrollo económico: invertir en compañías con potencial de escalar y acompañarlas con disciplina y músculo operativo. La ventaja no es copiar el modelo estadounidense; es construir un modelo chihuahuense que entienda el territorio, lo conecte con el país y lo proyecte hacia Estados Unidos.

¿Dónde están los frentes más sólidos? En cuatro áreas que se alinean con la vocación del estado: industria, agro, logística y tecnología aplicada. En industria, Chihuahua ya es parte de cadenas de suministro exportadoras; el reto es detonar proveedores locales con estándares, calidad y capacidad de crecimiento. En agro, el valor no está solo en producir, sino en transformar: empaque, trazabilidad, cadena fría, ingredientes y procesos que elevan precio y abren mercados. En logística, la frontera y los corredores industriales hacen viable crear empresas de almacenaje, distribución y servicios B2B con alcance nacional. Y en tecnología, la apuesta más rentable suele ser la menos glamorosa: soluciones que aumentan productividad en fábrica y campo—control de inventarios, calidad, mantenimiento, trazabilidad, cumplimiento y analítica operativa.

Pero el punto crítico es el “cómo”. Un fondo regional que aspire a mover la economía no puede ser únicamente capital. Debe ser capital + plataforma. Es decir: un playbook de 100 días para ordenar la empresa, implementación de KPIs, mejora de procesos, soporte comercial para abrir cuentas en otras ciudades, y una ruta export-ready para quien pueda vender en EE. UU. Ese acompañamiento reduce mortalidad, acelera expansión y eleva valuaciones por resultados, no por expectativas.

En ese sentido, las limitantes de México se vuelven ventaja competitiva para Chihuahua. Si el crédito es prudente, se fortalece la operación. Si los exits son difíciles, se construyen empresas más irresistibles para compradores estratégicos. Si el mercado exige métricas y gobierno, se profesionaliza la gestión. Un fondo local con disciplina y acompañamiento operativo puede lograr lo que muchas regiones buscan y pocas consiguen: convertir empresas chihuahuenses en campeones nacionales y, con el tiempo, en jugadores listos para competir y vender en Estados Unidos.