La región noroeste de Chihuahua está dando un paso firme hacia la consolidación de su vocación turística, con inversiones estratégicas que no solo mejoran la infraestructura, sino que elevan la calidad de los servicios y fortalecen la identidad local.
El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Turismo, inauguró una serie de obras y entregó distintivos que apuntan en una sola dirección: hacer del turismo un motor real de desarrollo económico en la zona.
En Nuevo Casas Grandes, el secretario de Turismo, Edibray Gómez, junto a la alcaldesa Edith Escárcega, encabezó la reinauguración del Armoncito Turístico. Esta intervención, con una inversión de 230 mil pesos, rescata una tradición ferroviaria que forma parte de la memoria colectiva de la región, apostando por experiencias que conectan con la historia.
A esto se suma la apertura del Cuarto Inmersivo del Centro de Artes Plásticas, un espacio que, con 350 mil pesos de inversión, apuesta por la innovación cultural. Aquí, la riqueza histórica de Paquimé se proyecta con una visión contemporánea, generando nuevas formas de atraer visitantes.
Pero el crecimiento no solo se mide en obras, sino en estándares. Se entregaron ocho distintivos Moderniza, dos Sellos de Turismo Incluyente, un Registro Nacional de Turismo y 26 gafetes de Anfitriones Turísticos. Esto se traduce en algo muy concreto: empresas más preparadas, servicios más competitivos y una experiencia más sólida para el visitante.
Negocios como Hotel Hacienda, Hotel La Casa de los Vientos, Bliss Travel, La Hacienda Restaurante y Eventos, Quiero Ligero, Sushi Box y Bronco Tacos forman parte de esta nueva generación de empresas que entienden que el turismo ya no es improvisación, sino estrategia.
En Casas Grandes, reconocido como Pueblo Mágico, la apuesta fue aún más ambiciosa. Con una inversión de 3.5 millones de pesos, se inauguró el Parque Hundido “Esferas del Tiempo”, un espacio que transforma el entorno urbano con andadores, áreas verdes, un escenario central y un espejo de agua.
Este tipo de proyectos no solo embellecen; generan comunidad, aumentan la permanencia del visitante y, en consecuencia, el consumo local.
El evento contó también con la participación del alcalde Roberto Lucero Galaz, así como representantes de distintos sectores, reflejando que el desarrollo turístico no es tarea de uno solo, sino de una visión compartida.
Hoy, el mensaje es claro: el noroeste de Chihuahua no está esperando oportunidades, las está construyendo. Y cuando el turismo se hace bien, no solo atrae visitantes… genera futuro.
















