spot_img
spot_img

CINE: Todavía tenemos historias que contarte fuera de las salas convencionales

Otra historia que contar después de la agenda: cine, cultura y experiencias que pueden convertir una visita en un día más.

El Festival de Cine Chihuahua abre una ventana al talento audiovisual y a otras formas de vivir la ciudad

Llegar a Chihuahua por negocios, una reunión, un congreso o incluso por una actividad artística no necesariamente tiene que significar irse en cuanto termina la agenda. La ciudad tiene una oferta cultural que puede convertirse en una razón más para quedarse, caminar sus espacios, conocer su historia y terminar el día frente a una pantalla.

En ese escenario, el cine puede convertirse en un inesperado aliado del turismo.

La llegada de la cuarta edición del Festival de Cine Chihuahua (FECCH), que se realizó del 9 al 12 de septiembre de 2026, representa una oportunidad para poner nuevamente al séptimo arte en el centro de la conversación, pero también para descubrir que Chihuahua cuenta con espacios donde ver películas más allá de las salas comerciales. 

Este año, el festival tendrá como tema “Madre Tierra” y reunirá propuestas de documental, ficción y animación, con categorías tanto para cortometrajes como para largometrajes. Una de sus particularidades es “Estrellas del Desierto”, categoría dedicada a cortometrajes realizados por creadores originarios de Chihuahua.

Más que una cartelera temporal, el FECCH representa una plataforma para acercar al público a otras miradas y, especialmente, para poner en pantalla historias creadas desde el norte del país.

Cuando el viaje de negocios puede terminar frente a una película

Para quienes llegan a Chihuahua por trabajo, la agenda suele estar marcada por reuniones, convenciones, recorridos y compromisos. Sin embargo, después de una jornada laboral existe la posibilidad de convertir unas horas adicionales en una experiencia distinta.

Quedarse una noche más puede significar conocer un restaurante del Centro Histórico, recorrer una zona cultural, visitar una exposición o simplemente terminar el día viendo una película que difícilmente aparecería en la cartelera comercial.

La ciudad cuenta con espacios que permiten precisamente eso.

Uno de ellos es,”Casa Cultural Los Laureles”, un recinto cultural ubicado sobre Avenida Universidad que reúne distintas expresiones artísticas y que alberga la Cineteca Chihuahua.

La Cineteca se ha convertido en una alternativa para quienes buscan acercarse al cine de arte, clásico, documental, experimental o de culto. Su programación permite que la experiencia cinematográfica esté vinculada también con otras manifestaciones culturales.

Para un visitante, esto significa que una tarde libre no necesariamente tiene que terminar en el hotel. Puede convertirse en una oportunidad para conocer otra faceta de la ciudad.

El cine también puede ser una experiencia al aire libre

Otra alternativa es el “Cine Del Rejón”, ubicado en el Parque Metropolitano Presa El Rejón. El espacio ofrece funciones gratuitas y ha desarrollado ciclos temáticos que van desde películas mexicanas hasta producciones internacionales y cintas relacionadas con la música. Durante julio de 2026, por ejemplo, presentó el ciclo “Cine Rock”, con Rocketman, Bohemian Rhapsody y Whiplash. 

En meses anteriores también se han proyectado cintas como El laberinto del fauno, Amarte Duele, Niños del Hombre y No Manches Frida, con entrada libre y cupo limitado. 

La propuesta tiene además un atractivo particular: no se trata únicamente de acudir a una función, sino de visitar uno de los espacios naturales y recreativos de la ciudad.

Para un turista, puede convertirse en un plan sencillo: pasar la tarde en el entorno del parque, disfrutar de sus espacios y cerrar el día con una película.

Es una experiencia distinta a la de acudir a una plaza comercial y, precisamente por eso, puede formar parte de una agenda turística más amplia.

Para los artistas, una ciudad que también cuenta sus propias historias

El cine tiene otra función cuando se habla de turismo cultural: permite que quienes llegan a una ciudad no solamente la observen, sino que también conozcan las historias que se cuentan desde ella.

El FECCH busca precisamente ampliar las perspectivas culturales y artísticas del norte del país a través de la imagen cinematográfica. Desde su convocatoria, el festival plantea el impulso al talento cinematográfico chihuahuense y da espacio a realizadores locales mediante “Estrellas del Desierto”.

Para los artistas que llegan a Chihuahua por exposiciones, festivales, conciertos, congresos o encuentros profesionales, este tipo de espacios pueden representar también un punto de conexión con la comunidad creativa local.

Una película puede convertirse en una conversación. Una función puede llevar a conocer a otro creador. Un festival puede abrir una colaboración.

Y ahí es donde el cine deja de ser solamente entretenimiento para convertirse en parte de la experiencia cultural de una ciudad.

Chihuahua también puede ser el destino después de la agenda

Uno de los retos del turismo contemporáneo consiste en lograr que quien visita una ciudad no solamente cumpla con el motivo principal de su viaje, sino que encuentre suficientes razones para permanecer algunas horas más.

En el caso de Chihuahua, el cine puede formar parte de esa estrategia.

El visitante que llega por negocios puede descubrir una función después de su reunión. El turista puede sumar una experiencia cultural a su recorrido. Un artista puede encontrarse con el trabajo de otros creadores. Y quien vive en la ciudad puede descubrir espacios que muchas veces pasan desapercibidos.

El Festival de Cine Chihuahua funciona como una puerta de entrada a esa posibilidad. Durante cuatro días, la ciudad recibirá historias, realizadores y espectadores; pero la experiencia no tiene por qué terminar cuando cierre el festival.

La existencia de espacios como la Cineteca Chihuahua y el Cine del Rejón demuestra que hay otras pantallas y otras maneras de acercarse al séptimo arte durante todo el año.

Un día más también cuenta

Extender una visita por unas horas puede parecer un detalle menor, pero para una ciudad turística significa una oportunidad para generar consumo, recorridos y nuevas experiencias.

Un día adicional puede ser una comida en el Centro Histórico, una visita a un museo, una caminata, una exposición o una función de cine.

Y quizá ahí está una de las posibilidades más interesantes: hacer que Chihuahua no sea únicamente el lugar al que se llega por una reunión, un evento o un compromiso, sino una ciudad que invita a quedarse. El cine ofrece una buena excusa.

La cuarta edición del Festival de Cine Chihuahua pondrá nuevamente las historias en pantalla y dará visibilidad a creadores de distintas partes, pero también puede servir como recordatorio de que la ciudad tiene una escena cultural que vale la pena explorar.

Porque para quien llega por negocios, para quien visita Chihuahua como turista o para quien viene buscando inspiración artística, quedarse un día más puede significar descubrir una ciudad completamente distinta cuando las actividades de la agenda terminan y comienza el tiempo para disfrutarla.

Posts Relacionados

Post Populares