La creatividad aplicada y el desarrollo de capacidades especializadas están impulsando un entorno productivo más sofisticado, competitivo y orientado al crecimiento sostenible
El talento como punto de partida
En una entrevista con el presidente de Chihuahua Futura, Sergio Alfonso Mendoza Vidal, mencionó que el desarrollo económico debía centrarse en el talento humano como eje principal de cualquier estrategia de crecimiento. Señaló que generar riqueza no debía entenderse como un fin aislado, sino como un medio para mejorar el nivel de vida de la población en su conjunto, permitiendo que los beneficios económicos alcanzaran a un mayor número de personas. Explicó que el trabajo había evolucionado de manera constante a partir de las revoluciones tecnológicas, por lo que advirtió que Chihuahua debía adaptarse a estos cambios para no quedar rezagado. Expresó que, de no hacerlo, la entidad correría el riesgo de limitarse a actividades de bajo valor agregado, caracterizadas por una menor remuneración y escasas oportunidades de crecimiento.
De una economía básica a una economía de valor
Mendoza Vidal expresó que el reto para Chihuahua consistía en transitar hacia una economía más sofisticada, basada en la generación de valor y diferenciación. Argumentó que competir únicamente en precio colocaba a cualquier economía en una posición vulnerable, mientras que la innovación y la especialización permitían acceder a mercados mejor remunerados. Subrayó que la clave para lograr esta transformación radicaba en la inversión en investigación, desarrollo, capacitación y educación. Refirió que únicamente a través de estos elementos sería posible crear productos y servicios con características únicas que posicionaran a la región en niveles más altos de competitividad.
La complejidad económica como objetivo
El presidente de Chihuahua Futura señaló que avanzar hacia una economía más compleja implicaba contar con talento altamente preparado en todos los niveles y sectores. Dijo que este esfuerzo debía ser transversal, involucrando a la academia, el gobierno, la iniciativa privada y la sociedad civil. Destacó que la complejidad económica no se construía de manera aislada, sino mediante la articulación de capacidades en distintos ámbitos, desde los niveles operativos hasta los estratégicos, permitiendo así una mayor generación de valor en toda la cadena productiva.
El referente internacional: Silicon Valley
Al abordar modelos de referencia, Mendoza Vidal mencionó el caso de Silicon Valley, el cual —según refirió— se había consolidado gracias a un entorno multicultural y altamente talentoso. Explicó que universidades como Universidad de Stanford, Universidad de California Berkeley y Universidad de California Los Ángeles funcionan como semilleros de talento para empresas líderes en innovación. Expresó que compañías como Google, Apple, Meta y Nvidia se nutrían constantemente de este capital humano, generando un ecosistema dinámico donde la renovación de talento y la interacción entre perfiles diversos impulsaban la creación continua de nuevas ideas y empresas.
Ecosistemas que generan innovación
En este contexto, el entrevistado destacó que uno de los factores clave en estos ecosistemas era la interacción constante entre profesionales de distintas disciplinas y culturas. Explicó que este intercambio favorecía la generación de ideas y proyectos innovadores, dando lugar a nuevas empresas capaces de generar alto valor económico. Enfatizó que el desarrollo del talento debía entenderse como un proceso continuo, donde el entorno académico y profesional desafiara constantemente a las personas. Comparó este proceso con el entrenamiento físico, señalando que el cerebro requería estímulos constantes para desarrollar su máximo potencial.
El reto para Chihuahua
Mendoza Vidal afirmó que Chihuahua debía replicar estos principios adaptados a su propia realidad. Señaló que era necesario identificar y concentrar a los mejores talentos en entornos que fomentaran su desarrollo, tanto en instituciones educativas como en empresas. Señaló que no bastaba con formar talento, sino que también era indispensable generar espacios donde este pudiera desarrollarse plenamente. Enfatizó que las empresas debían ofrecer retos complejos y oportunidades reales de crecimiento, evitando que el talento local se viera limitado por la falta de proyectos de alto nivel.
Educación, ingresos y valor
Al abordar la relación entre educación e ingresos, el presidente de Chihuahua Futura señaló que existía una desconexión en el caso de Chihuahua, donde el aumento en el nivel educativo no se había traducido proporcionalmente en mejores salarios. Expresó que esta situación podría explicarse por la falta de empresas capaces de aprovechar el talento disponible para generar productos de mayor valor. En contraste, ciudades como la Ciudad de México y Monterrey sí mostraban una correlación más clara entre educación e ingresos, lo que evidenciaba la necesidad de fortalecer el tejido empresarial en Chihuahua.
Innovación y emprendimiento como solución
En este sentido, sostuvo que la solución pasaba por impulsar la creación de empresas innovadoras, particularmente aquellas con base tecnológica, capaces de escalar y generar empleos mejor remunerados. Refirió que iniciativas como Startup Chihuahua habían surgido precisamente para fortalecer el ecosistema emprendedor. Dijo que uno de los principales retos era incrementar la tasa de creación de nuevas empresas, ya que, a pesar de su fortaleza económica, Chihuahua se encontraba rezagado en este indicador a nivel nacional.
El talento del futuro
Mendoza Vidal señaló que, en los próximos años, una de las habilidades más valiosas sería la capacidad de identificar problemas relevantes. Explicó que, en un contexto donde la inteligencia artificial facilitaría la ejecución técnica, el verdadero valor residiría en detectar oportunidades y necesidades no atendidas. Mencionó que disciplinas como ciencias, matemáticas, física, química y tecnología serían fundamentales, ya que permitirían desarrollar soluciones prácticas a problemas concretos. Advirtió que diversas profesiones tradicionales enfrentarían una disminución en su demanda debido al avance de la automatización.
Resolver lo cotidiano para generar valor
El entrevistado expresó que no era necesario enfocarse exclusivamente en problemas complejos para generar innovación. Señaló que muchos de los retos cotidianos —como la movilidad, los servicios públicos o los procesos administrativos— representaban oportunidades claras para el desarrollo de soluciones tecnológicas. Subrayó que la clave radicaba en identificar estos “puntos de dolor” y desarrollar respuestas efectivas, lo que podría traducirse en nuevas empresas y modelos de negocio.
El papel del gobierno en la innovación
Finalmente, Mendoza Vidal planteó que el gobierno podía desempeñar un papel activo en la promoción de la innovación a través de mecanismos como la compra pública. Explicó que, en lugar de adquirir soluciones tradicionales, las instituciones podían incentivar el desarrollo de nuevas tecnologías mediante concursos y convocatorias abiertas. Sostuvo que este tipo de estrategias permitiría no solo resolver problemas públicos, sino también impulsar el talento local y fomentar la creación de empresas innovadoras dentro del estado.





