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Sergio Mancinas: así se construye el futuro industrial de Chihuahua

En nuestro estado, la capacitación a la medida está transformando empresas. Descubre el modelo que conecta conocimiento práctico con crecimiento económico real.

Chihuahua se prepara: así se construye la competitividad desde la capacitación

En entrevista con Referente, Sergio Mancinas Peña, director general del INADET, compartió la visión detrás de uno de los modelos de formación técnica más relevantes del estado. En datos oficiales, en 26 años, más de 324,600 personas se han capacitado y en la actual administración son más de 180,500 personas capacitadas. Entonces más allá de los centros de capacitación, lo que está en juego es la capacidad de Chihuahua para mantenerse competitivo en un entorno industrial cada vez más exigente.

“El desarrollo de talento es hoy el activo más valioso de toda empresa y un diferenciador para la atracción de inversión”.

Sergio Mancinas Peña, director del INADET

Un modelo que nace desde la necesidad de la industria

Mancinas indicó que el origen del INADET se remonta a 1999, cuando una nueva inversión internacional detonó la necesidad de contar con personal altamente calificado. Desde entonces, el instituto ha evolucionado con un enfoque claro: responder directamente a lo que requiere la industria.

Expresó que, a diferencia de otros esquemas tradicionales, los programas de capacitación no son genéricos, sino diseñados a la medida. Esta característica —dijo— ha permitido que las empresas encuentren soluciones específicas a sus procesos, elevando la calidad de su operación y su productividad.

“Todos los programas de capacitación son hechos a la medida, de acuerdo a las necesidades de la industria”.

Sergio Mancinas Peña, director del INADET

La clave: conectar academia, industria y gobierno

Uno de los grandes diferenciadores del INADET radica en su capacidad para articular a los actores clave del desarrollo económico: academia, industria, gobierno y sociedad. Sergio Mancinas Peña refirió que este modelo no opera de manera aislada, sino como un ecosistema donde cada sector aporta información, recursos y para construir soluciones más efectivas. La industria define las necesidades reales; la academia aporta la base formativa; el gobierno facilita condiciones y estratégica; y el instituto funge como el puente que convierte todo esto en programas concretos.

Expresó que esta conexión permite anticiparse a los cambios del mercado laboral, evitando que la formación se quede rezagada frente a la velocidad de la industria. En lugar de reaccionar tarde, el modelo busca alinear desde el inicio los contenidos educativos con lo que las empresas realmente demandan, generando perfiles que llegan mejor preparados y con menor curva de aprendizaje.

Acotó que uno de los mayores retos históricos ha sido la desconexión entre lo que enseñan las instituciones educativas y lo que necesitan las empresas. En este punto, el INADET interviene como un brazo articulador que traduce esas necesidades en capacitación específica, cerrando la brecha de manera práctica y medible.

Además, señaló que este esquema de colaboración también fortalece la toma de decisiones a nivel estratégico, ya que permite diseñar políticas y programas con información directa del sector productivo. El resultado es un modelo más dinámico, pertinente y alineado con la realidad económica del estado.

Sergio Mancinas expresó que esta integración mejora la calidad de la formación y posiciona a Chihuahua como un referente en coordinación institucional, capaz de responder de manera ágil a los desafíos de una industria en constante evolución.

“El modelo es 80% práctico, 20% teórico”

Sergio Mancinas Peña, director del INADET

Capacitación con enfoque real y certificación oficial

Uno de los pilares que distingue al INADET es su capacidad para llevar la formación más allá del aula y convertirla en una experiencia completamente alineada con la realidad industrial. Sergio Mancinas Peña refirió que los programas no se diseñan desde la teoría, sino desde el piso de operación, tomando como base los procesos, tecnologías y retos específicos que enfrentan las empresas en su día a día. Esto permite que cada curso tenga una aplicación inmediata, reduciendo tiempos de adaptación y elevando la productividad desde el primer momento.

Asimismo, expresó que esta cercanía con la industria también se refleja en la flexibilidad del modelo. En muchos casos, los instructores se capacitan directamente con las empresas para entender a profundidad sus necesidades y posteriormente replicar ese conocimiento en los centros de entrenamiento. Este esquema garantiza que los contenidos estén siempre actualizados y en sintonía con las últimas tendencias tecnológicas y operativas.

A la par, acotó que todas las capacitaciones cuentan con respaldo oficial, lo que representa un valor agregado tanto para los participantes como para las organizaciones. Las certificaciones avaladas por la autoridad educativa validan las competencias adquiridas y también fortalecen la confianza de las empresas al momento de contratar o promover talento interno.

Señaló que este enfoque integral —práctico, flexible y certificado—mejora la calidad de la formación, que posiciona al INADET como un referente en la preparación de perfiles especializados, capaces de responder con precisión a las exigencias actuales y futuras de la industria.

El reto actual: más que técnica, habilidades integrales

Hoy el desafío ya no se limita al dominio de procesos o maquinaria; se trata de formar perfiles completos capaces de adaptarse a entornos dinámicos y altamente demandantes. Sergio Mancinas Peña expresó que la industria está evolucionando a tal velocidad que el conocimiento técnico, por sí sólo, resulta insuficiente. Las empresas requieren personas que, además de saber hacer, sepan comunicarse, colaborar y resolver problemas en contextos cambiantes.

En este sentido, refirió que habilidades como el dominio del inglés se han vuelto indispensables, especialmente en un estado con fuerte presencia de inversión extranjera. A esto se suman las llamadas habilidades blandas: trabajo en equipo, liderazgo, pensamiento crítico y adaptabilidad, competencias que marcan la diferencia en la operación diaria y en la capacidad de crecimiento dentro de una organización.

Pero uno de los puntos que acotó con mayor énfasis es la relevancia del bienestar emocional. Señaló que hoy las empresas buscan personal eficiente, y equilibrado, capaz de gestionar la presión, tomar decisiones acertadas y mantener un desempeño constante. Esta dimensión —antes poco considerada— se ha convertido en un factor clave para la productividad y la permanencia del personal.

Sergio Mancinas, acotó que el verdadero reto es integrar todos estos elementos en los procesos de formación, generando perfiles que no sólo respondan a las necesidades actuales de la industria, sino que también estén preparados para los cambios que vienen. Porque, en un entorno donde la tecnología avanza a gran velocidad, la capacidad de adaptación es, quizá, la habilidad más valiosa de todas.

Sustentabilidad e innovación como ejes del futuro

La sustentabilidad se ha convertido en un eje estratégico dentro del modelo del INADET, no como un complemento, sino como una respuesta directa a las nuevas exigencias del entorno industrial. Sergio Mancinas Peña expresó que este enfoque está alineado con los lineamientos de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico, donde la descarbonización ocupa un papel central. En este sentido, refirió que cada vez más empresas —especialmente aquellas que forman parte de cadenas de suministro globales— requieren cumplir con estándares ambientales más estrictos, lo que ha llevado al instituto a desarrollar programas específicos en gestión ambiental, eficiencia energética y reducción de emisiones.

Acotó que, si bien las grandes compañías ya cuentan con sistemas avanzados en esta materia, el verdadero reto está en las pequeñas y medianas empresas, que buscan integrarse a estas cadenas y necesitan adaptarse rápidamente. Por ello, el INADET ha enfocado parte de su oferta en generar trayectorias de capacitación que permitan a estas empresas adquirir certificaciones, implementar mejores prácticas y elevar su competitividad. Este impulso responde a una tendencia global, que posiciona a Chihuahua como un estado preparado para una industria más responsable, donde el crecimiento económico y el cuidado del entorno avanzan en conjunto.

Un factor decisivo para atraer inversión

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista fue cuando Mancinas afirmó que, al momento de evaluar nuevas inversiones, lo que más valoran las empresas es la disponibilidad de personal capacitado.

Refirió que contar con centros de entrenamiento especializados eleva el nivel de la industria local, que también genera confianza para la llegada de nuevas compañías, convirtiéndose en un diferenciador clave frente a otras regiones.

Las alianzas estratégicas son un pilar fundamental en el modelo del INADET. Sergio Mancinas Peña expresó que la colaboración con clústeres, empresas y proveedores de tecnología permite mantener la capacitación alineada con las necesidades reales de la industria.

En ese sentido, destacó la participación de compañías como Hexagon, así como Grupo Hi-Tec y diversos desarrolladores de software, quienes aportan acceso a equipos de alta tecnología y herramientas de última generación. Expresó que este vínculo fortalece la calidad de los programas y garantiza que los procesos de formación se realicen con estándares actualizados, generando un mayor valor para las empresas y para el desarrollo industrial del estado.

Chihuahua y el paso hacia la mentefactura

El siguiente paso para Chihuahua no es producir más, sino producir mejor. Sergio Mancinas Peña expresó que el verdadero reto está en evolucionar de la manufactura tradicional —basada principalmente en la ejecución— hacia la mentefactura, donde el conocimiento, la innovación y la especialización generan mayor valor. Este cambio implica dejar de competir únicamente por costos y comenzar a destacar por capacidades técnicas, desarrollo tecnológico y soluciones más complejas.

Refirió que esta transición requiere una transformación profunda en la forma de preparar a los perfiles técnicos y profesionales. Ya no se trata sólo de operar maquinaria, sino de entender procesos, optimizarlos e incluso mejorarlos. En este contexto, la capacitación juega un papel clave, ya que permite desarrollar habilidades que van desde la automatización hasta la integración de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.

Acotó que este enfoque también abre la puerta a empleos mejor remunerados y con mayor proyección, al tiempo que fortalece la posición del estado dentro de las cadenas de valor globales. Las empresas que buscan instalarse o expandirse ya no sólo evalúan infraestructura o ubicación, sino la capacidad de generar conocimiento y adaptarse a entornos tecnológicos avanzados.

Finalmente, expresó que apostar por la mentefactura es apostar por un crecimiento sostenible y de largo plazo. Un modelo donde la innovación no es un diferenciador opcional, sino el motor que define la competitividad de Chihuahua frente a otras regiones del mundo.

  • El INADET nace en 1999 en Ciudad Juárez ante la llegada de inversión que requería personal altamente calificado.
  • Su modelo se basa en capacitación a la medida, alineada directamente con las necesidades de la industria.
  • Opera como un articulador entre industria, academia, gobierno y sociedad.
  • Mantiene un enfoque 80% práctico y 20% teórico para acelerar la especialización técnica.
  • Todos sus programas cuentan con certificación oficial, brindando certeza a empresas y participantes.
  • Existe un déficit de perfiles especializados en Chihuahua, lo que impulsa la relevancia del instituto.
  • La formación actual incluye habilidades técnicas, inglés, habilidades blandas y bienestar emocional.
  • La sustentabilidad y la descarbonización ya forman parte de los programas de capacitación.
  • La disponibilidad de personal capacitado es clave para atraer nuevas inversiones al estado.
  • El objetivo es evolucionar de la manufactura tradicional hacia la mentefactura, con mayor valor agregado.
  • Datos oficiales: en 26 años : +324,600 personas capacitadas y en la actual administración +180,500 personas capacitadas.

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